19 de julio de 2019, 13:13:21
El Tema


El Llobregat, la “Via Blava” de Cataluña


Catalunya apuesta por el medio ambiente. La Diputación de Barcelona ya se ha puesto manos a la obra con el proyecto “Via Blava”, que pretende hacer del río Llobregat un atractivo turístico global.


En un año y medio y tras 25 millones de inversión, Cataluña podrá ofrecer un parque de ribera de hasta 300 kilómetros de longitud practicable a pie, bicicleta o caballo desde el mar hasta Castellar de N’Hug, en el Pirineo, donde nace el río. Un parque que se extenderá a los afluentes Anoia y Cardener.

Destino turístico
El río Llobregat aspira a convertirse en un producto turístico. Gracias a “Via Blava”, el proyecto que acaricia la institución provincial, y a la recuperación medioambiental del río durante los últimos años, Cataluña ampliará su oferta turística con esta nueva apuesta por el senderismo, aprovechando los millones de turistas que visitan Barcelona. Así lo ha anunciado Marc Castells, alcalde de Igualada y vicepresidente segundo de la Diputación de Barcelona al frente del área de Desenvolupament Econòmic, en la cuarta mesa redonda del Ciclo de Infraestructuras, celebrada en Molins de Rei y organizada por el Cercle de Infraestructuras y BCN Content Factory con la colaboración de El Llobregat y el Foro FemLlobregat de Aeball.

Con un presupuesto de 25 millones, la institución provincial está desarrollando el Plan Director Urbanístico, que aporta a las administraciones públicas la legitimidad para actuar. El líder de “Via Blava” se ha permitido ‘spoilear’ y ha adelantado que un dron recogerá las imágenes del nuevo recorrido en la presentación del proyecto. Dentro de un año y medio, fecha en que se prevé poner en marcha, se podrá disfrutar de la espectacularidad de las imágenes a vista de pájaro de los paisajes que recorre el río desde Castellar de N’Hug al mar en El Prat. Además, “Via Blava” ha impulsado un efecto dominó. La iniciativa también atrae a otros ríos de Cataluña, puesto que municipios ribereños de, por ejemplo, el Foix, ya se han manifestado a favor de realizar un proyecto similar. Se trata, en definitiva, de “un proyecto de país”, según subraya Castells, y que se alargará más allá de una legislatura.

Indiscutible recuperación
Antaño, el río Llobregat, que siempre ha sido una infraestructura básica de Cataluña, estaba amarronado. Sin embargo, el tópico de la mala calidad de sus aguas empieza a ser historia. La recuperación medioambiental del río en las últimas décadas es indiscutible. Tal y como señala el científico Enrique Morillas, vicepresidente de la sección técnica de Medio Ambiente del Colegio de Químicos de Cataluña, “actualmente el 85% de su caudal está en buen estado químico y únicamente once masas de agua no alcanzan estos niveles de calidad”.

A juicio del químico, tamaña mejora de la calidad de las aguas no hubiera sido posible sin los diferentes planes de saneamiento que se realizan desde 1982 en Cataluña. La salinización del Llobregat aguas arriba es historia, tal y como recogió en 2015 la resolución de la Conselleria de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña. Además, actualmente Cataluña cuenta con 513 depuradoras, de las cuales cerca de 90 están en el ámbito del Llobregat. La evidencia de su recuperación es lo que ha hecho posible la recuperación de la fauna y flora en la zona del delta. Por ejemplo, después de un siglo, las nutrias han vuelto a detectarse en el río, constatando la evolución de la calidad biológica de su agua.

No obstante, al tratarse de un río mediterráneo con caudal limitado, continúa siendo muy sensible a la contaminación y, probablemente, su conversión como atractivo turístico internacional no ayude al equilibrio medioambiental por exceso de ocupación, como ya ocurre muchos fines de semana en el parque de ribera de los distintos municipios de nuestra comarca.

En este sentido, Marc Castells se ha comprometido a “gestionar la ocupación masiva de estos espacios” con el fin de no distorsionar su carácter medioambiental. Al fin y al cabo, el proyecto de la Diputación contempla el Llobregat como una infraestructura natural que se enmarca en los compromisos por un mundo más sostenible y la Carta Mundial del Turismo, que subraya la necesidad de mantener la conservación y biodiversidad. Todo sea para dejar atrás la mala fama histórica de sus aguas.

Rótula de naturaleza
Joan Ramon Casals, alcalde de Molins de Rei, ha reivindicado el vínculo entre el municipio y el río. Los molinos de trigo que se instalaron antaño accionados por la energía hidráulica del Llobregat dieron nombre a la población.

Otra infraestructura histórica de Molins de Rei fue la construcción del puente de Carlos III, conocido popularmente como el de Cuatro Caminos, y también el Canal de la Infanta para el riego agrícola.

En la actualidad, Molins es la puerta de entrada al Llobregat y también a la sierra de Collserola, de manera que constituye la rótula de ambos espacios naturales.

En cierto modo, Molins de Rei representa el objetivo del proyecto “Via Blava”: poner en contacto los diferentes ecosistemas que cruza el río. III

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