19 de octubre de 2019, 9:08:41
Castelldefels


La Generalitat traslada a los menores tutelados de Castelldefels

Por Redacción

Gritos y abucheos ayer por la tarde en una manifestación de repulsa por el ataque al albergue donde se alojaban los jóvenes.


Los menores no acompañados (menas) alojados en el albergue de Cal Ganxo de Castelldefels ya han sido trasladados a otros centros de Cataluña. La marcha de los menores del albergue del Baix Llobregat tuvo lugar ayer noche, un proceso previsto aparentemente para este jueves pero que los incidentes del fin de semana han acelerado. Y es que el sábado por la noche una veintena de personas apedrearon el centro e intentaron acceder al interior con ánimo de agredir a los menores allí residentes, tras una pelea que había tenido lugar un rato antes. El balance del ataque fue de tres heridos, dos cuidadores y un menor que tuvo que ser hospitalizado.

Al parecer, la afectación que sufrían los menores a causa de los hechos del fin de semana ha sido la razón principal para avanzar el traslado. El Govern, que se personará como acusación particular por lo sucedido, califica el ataque de "racista", aunque lo considera un hecho "aislado", en palabras del secretario de Igualdad, Migraciones y Ciudadanía, Oriol Amorós.

No obstante, a medida que pasan las horas coge peso la hipótesis de que la pelea no tuvo motivaciones raciales. De momento, no obstante, los Mossos siguen tomando declaración a los monitores y menores de Cal Ganxo, a la espera de citar a la veintena de personas identificadas en sábado y el domingo ante el centro, para determinar las causas de los sucedido y elevar un atestado a la autoridad judicial.

Si se demuestra la motivación racista de los hechos, y tal y como se anunció ayer, el Ayuntamiento se personaría en la causa como acusación particular. De momento, sin embargo, la alcaldesa María Miranda pide ser "cautelosos" y esperar a los resultados de las pesquisas de la policía.

Gritos en contra de los menas en Castelldefels

Como muestra de rechazo a los ataques del fin de semana, ayer por la tarde la plaza de l'Església de Castelldefels, ante el edificio consistorial, acogió una manifestación organizada por la Plataforma Castelldefels amb les Persones Refugiades. Pero en el momento de la lectura del manifiesto de repulsa por los hechos contra los menores de Cal Ganxo, un centenar de jóvenes increparon a los asistentes, entre los que había menores extutelados, a los que acusaron de "ladrones".

Los concentrados respondieron con gritos de "fuera fascistas de nuestros barrios", y la policía tuvo que interponerse entre los manifestantes y los jóvenes que habían acudido a increparlos.

Amorós aseguró ayer que las agresiones en Cal Ganxo "no responden al sentir mayoritario" de la sociedad catalana y considera que no hay una situación "preocupante" en la acogida de los menores extranjeros no acompañados, aunque reconoce margen de mejora.

Por su parte, el Síndic de Greuges exigió ayer ante el Parlament "soluciones" para combatir la xenofobia desde las instituciones y proteger a los extranjeros menores no acompañados.

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