23 de abril de 2019, 16:25:55
Economia


Jaume Armengou (IESE) a los directivos: “Si das ya estas recibiendo”

Por Carlos Waltemathe

El secretario general de la escuela de negocios asegura que “la caridad es una de las principales cualidades que diferencian al hombre de la máquina".


La principal causa en los cambios de perfiles profesionales es la revolución digital, pero hay ciertas cualidades que la máquina nunca será capaz de reemplazar. Jaume Armengou, secretario general de la IESE Business School, ha asegurado este viernes en una conferencia sobre el rol de los directivos organizada por el foro empresarial FEm Llobregat de la patronal comarcal AEBALL, que “el servicio es demasiado complejo en algunos aspectos para que la máquina lo aprenda”. En concreto se ha referido a la caridad, característica que supone la superioridad del hombre. La razón de las personas hace posible que demos sin esperar nada a cambio, y entendamos que “dando ya estamos recibiendo”. En opinión de Armengou, “se trata de un conocimiento que un algoritmo nunca será capaz de aplicar”.

El cybersapiens, que según el secretario general del IESE es la siguiente etapa evolutiva en convivencia con la máquina, cuenta con una disponibilidad al cambio que nos sobrepone a nuestra competencia electrónica. La búsqueda por la verdad y la disposición a cambiar es algo que las máquinas no son capaces de imitar: “la maquina no reconocerá jamás la verdad o falsedad, ni la bondad ni maldad, de las cosas”. Ese extremo, y la capacidad de interactuación con los otros seres humanos, es lo que supone la gran ventaja del ser humano. Ahora bien, “será inferior quien no sea capaz de discrepar o de debatir sobre sus ideas y discrepancias”.

Celebrar el fracaso

En cuanto a los directivos, que deben contar con todas estas cualidades para prevenir la “amenaza” de las máquinas, Armengou elogia la mentalidad del Silicon Valley. Los líderes empresariales americanos celebran el fracaso: “El directivo debe estar preparado para asumir un cierto riesgo, riesgo que conlleva potencialmente el fracaso”. En esa línea, el secretario general de la escuela de negocios dependiente de la Universidad de Navarra cuestiona si “quizás el fracaso es un paso necesario hacia el éxito.”

Durante el debate posterior a su conferencia, otra cuestión ha aparecido sobre la relación entre las nuevas generaciones y los mayores. Armengou está convencido que la colaboración entre millennials y veteranos es esencial. Se trata de un aprendizaje recíproco en el que ambos dependen del consejo del otro. En este sentido, los directivos tienen la responsabilidad de ejercer como mentores. “No solo desde un punto de vista laboral, sino que deben trasmitir también virtudes”. Virtudes que, de nuevo, “nos diferencian de las máquinas y nos hacen irremplazables”.

El Llobregat.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elllobregat.com