25 de junio de 2019, 20:20:15
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ICFO: El Baix, la vanguardia de la física

Por Francisco J. Rodríguez

La prestigiosa Moore Foundation dona 1,1 millones de euros al instituto de Castelldefels para apoyar una arriesgada investigación sobre redes cuánticas a cargo del científico Hugues de Riedmatten.


Muchos seguramente no hayan oído hablar de él, pero se trata de uno de los centros de investigación científica de referencia en Europa. Lo tenemos en Castelldefels, en el mismo campus de la Politécnica, frente al Canal Olímpico. Estamos hablando del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), que acaba de recibir una donación de nada más y nada menos que 1,1 millones de euros, procedente de la prestigiosa Moore Foundation, una suerte de garante de la investigación científica que actúa como mecenas de científicos que plantean proyectos arriesgados en los que no se suele invertir -es lo que tiene la investigación científica, que no siempre sale lo que se busca-.

Generalmente, la Moore Foundation ayuda a trabajos que se desarrollan en los Estados Unidos -muchos de ellos en Caltech, que a más de uno le sonará por ser el instituto donde trabajan los personajes de la célebre serie 'The Big Bang Theory'-, pero cada vez más extiende su influencia más allá de las fronteras yankees. Y una muestra es este millón que ha donado al ICFO para llevar a cabo una investigación de redes cuánticas híbridas, liderada por el profesor ICREA Hugues de Riedmatten. Un título y conceptos grandilocuentes y difíciles de entender, pero que tienen -o mejor dicho, tendrán- unas aplicaciones prácticas muy importantes para la sociedad. ¿Un ejemplo? Un internet cuántico que garantice más seguridad en el intercambio de la información gracias a las mismas leyes de la física. Y esto en un momento de tensiones internacionales por los continuos ataques informáticos entre países y grandes corporaciones, y con una población cada vez más preocupada por la confidencialidad de sus datos. Pero dejemos que el propio De Riedmatten nos lo explique y traduzca la información para los profanos.

Hacia un internet más seguro
“Investigaciones de este tipo son arriesgadas, pero pueden dar paso a alcanzar tecnologías con las que no contamos hoy en día”, afirma De Riedmatten, que investiga redes cuánticas híbridas, necesarias para conseguir ordenadores cuánticos y, a la larga, crear un internet cuántico. ¿Y cómo funciona? “Hoy en día los ordenadores están conectados en red y utilizan bits tradicionales -unos y ceros- para almacenar y procesar información”, detalla el investigador del ICFO, que señala que los ordenadores cuánticos, una vieja aspiración de los físicos, lo podrán hacer a través de partículas cuánticas, sujetas a las leyes de la física cuántica y, por tanto, con la posibilidad de romper con las barreras tradicionales.

El resultado de esta búsqueda no nos permitirá bajarnos películas antes, bromea De Riedmatten, pero aportará más seguridad a la red de redes, puesto que si alguien intercepta la comunicación entre dos de estas partículas -aún y separadas por kilómetros- se podrá saber inmediatamente.

Esto por una parte, ya que la investigación que lidera puede tener, aunque en un horizonte muy lejano, remarca en diversas ocasiones De Riedmatten, apliaciones médicas. Los ordenadores cuánticos que aspira a alcanzar podrían estudiar el comportamiento de las moléculas a unos niveles hoy por hoy imposibles, por lo que sería posible entender mejor algunas enfermedades o incluso fabricar medicamentos más efectivos. Aunque, como hemos dicho y deja claro De Riedmatten en reiteradas ocasiones, se trata de un objetivo a muy largo plazo.

Por otro lado, De Riedmatten también habla de las posibles aplicaciones que la investigación puede tener a la hora de entender mejor cómo funcionan las moléculas de algunos materiales y diseñarlos con más precisión.
El director del ICFO, Lluís Torner, se muestra “extremadamente orgulloso” de recibir esta beca y de que la Moore Foundation “haya cruzado el Atlántico” para escoger a uno de sus proyectos.

Un instituto relativamente desconocido
La donación de la Moore Foundation pone el foco en este instituto de investigación y en De Riedmatten, que vive en el mismo Castelldefels. “La gente se sorprende con lo que hacemos aquí, no lo conocen”, sostiene De Riedmatten, que ve importante que la gente de la comarca pueda saber más sobre las actividades del ICFO. Torner, por su parte, destaca el impacto “global” de las investigaciones que se llevan a cabo allí, en Castelldefels, en el Baix Llobregat, punta de lanza tecnológica.

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