14 de noviembre de 2019, 15:14:26
Baix Llobregat


Doce incendios en la comarca desde junio

Por Redacción

Son datos del Plan de Información y Vigilancia contra Incendios Forestales (PVI) de la Diputación, que busca prevenir y minimizar el impacto de estos incidentes en un "año complicado" por el estado de la vegetación y las condiciones climáticas.


Desde el 14 de junio hasta primeros de agosto la comarca ha sufrido un total de 12 incendios. Estos forman parte de los 98 que ha contabilizado la Diputación en la provincia en el mismo período, siendo los valleses los territorios más afectados, con 16 cada uno, y el Maresme, también con 12. Son datos que ofrece el ente comarcal en el marco del Plan de Información y Vigilancia contra Incendios Forestales (PVI), que busca combatir el fuego y prevenir prácticas de riesgo a través de informadores in situ.

"Es un año complicado en tema de incendios, por las malas condiciones de la vegetación. Hay que extremar la precaución", avisa Àngel González, responsable del PVI. Y es que, pese a que la comarca no ha experimentado este verano un incendio de magnitudes colosales como los acontecidos décadas atrás, los 12 incidentes registrados son una llamada de alerta de lo que puede pasar si no se anda con cuidado.

Prácticas a menudo comunes en la montaña y que pueden tener consecuencias fatales. En la segunda quincena de junio, los integrantes del PVI detectaron en la comarca 49 puntos de riesgo que podrían ser causa de un incendio, como son vertidos de sustancias inflamables u otras actividades con fuego. De hecho, se detectaron 12 de estas características, relacionadas con hogueras, petardos, barbacoas, quemas ilegales o uso de herramientas que generan chispas. Los 15 días siguientes, ya con el riesgo de la noche de San Juan pasado, los puntos de riesgo descendieron a 26 y las actividades peligrosas con fuego a tan solo cuatro. En la segunda quincena de julio las cifras incluso disminuyeron -18 puntos de riesgos y dos actividades peligrosas-, mientras que la primera quincena de agosto su número ha marcado el punto más bajo -con 16 puntos de riesgo y también dos actividades con fuego que revestían peligro-.

Por otro lado, los agentes forestales han llevado a cabo tareas de sensibilización con cerca de 2.300 personas en el Baix Llobregat. Se trata de un equipo de informadores y vigilantes formado por 182 personas en toda la provincia que han informado sobre el terreno a los visitantes y habitantes de las zonas forestales y urbanizaciones.

El PVI arrancó en el año 1996 en el Alt Penedès y cuatro años más tarde ya se implementaba en casi todos los municipios de la demarcación de Barcelona. Desde la Diputación aseguran que en más de dos décadas de trabajo se han reducido las conductas de riesgo y se ha conseguido concienciar a los ciudadanos en este sentido.

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