18 de septiembre de 2019, 11:45:06
Política


El Baix recupera centralidad en la Diada

Por Redacción

La manifestación de Barcelona se desinfla por la tensión entre partidos independentistas. La ofrenda a Casanova en Sant Boi y un acto en Montserrat serán la referencia.


Pese a ser una tradición centenaria cada 11 de septiembre, la ofrenda floral en la tumba de Rafael Casanova, en la iglesia de Sant Baldiri de Sant Boi, ha quedado desdibujada en los últimos años, eclipsada por las mareas humanas convocadas cada Diada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium. Discreta cobertura en los grandes medios, más interesados en mostrar quién era insultado ante el monumento a Casanova en Barcelona o cuántas personas llevaban a cabo la performance de turno. Este año no es una excepción, y las entidades soberanistas ultiman los detalles de la manifestación de este año, en la que esperan congregar a un millón de personas en plaza España y alrededores bajo el lema ‘Objetivo independencia’, aunque según los datos facilitados al cierre de esta edición apenas había 75.000 inscritos, los datos más bajos, a estas alturas, de los últimos años. En rueda de prensa, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, reconoció el pinchazo en las inscripciones pero le quitó hierro, recordando que muchos manifestantes no se inscriben y asisten directamente a la movilización de la Diada.

Un posible descenso en la participación alentado por las disputas entre los socios en el Govern, ERC y Junts per Catalunya. Tensiones que han dejado bajas importantes en la manifestación de la Diada, como las de los ex consellers republicanos Josep Huguet y Anna Simó, de L’Hospitalet. El primero anunció en julio su decisión de no asistir a una movilización que “un grupo de exaltados quiere convertir en un aquelarre purificador contra los traidores”. Simó, por su parte, reconoció que tampoco asistiría a la manifestación, también debido a lo que Huguet define como “clima anti ERC”.

Sea como sea, en los últimos días los socios del Govern parecen haber levantado el pie del acelerador y firmado una tregua por el bien de la Diada, el tradicional inicio del curso político en Cataluña y que se prevé caliente, a pocas semanas de conocer la sentencia del juicio del ‘procés’ en el Supremo.

Es por esta razón que otros puntos otrora importantes vuelvan a coger protagonismo este 11 de septiembre. La ofrenda a Casanova, enterrado en Sant Boi, reunió el año pasado al president Quim Torra y a la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera. Sant Boi, un municipio que fue escenario de una histórica Diada en 1976, la primera tolerada tras la muerte de Franco menos de un año antes, y que reunió a 30.000 personas en la entonces tranquila ciudad del Baix.

Por otra parte, la ANC, Òmnium y la Federació d’Excursionistes de Catalunya tienen la voluntad de iluminar 131 picos de Montserrat, en recuerdo de los presidentes que ha tenido la histórica Diputación del General, sumados a los de la posterior y contemporánea Generalitat. De hecho, en abril del año pasado ya se formó una cadena humana que subió al Cavall Bernat fotos de los presos independentistas. Con todo, el Baix puede volver a ser un punto importante el próximo 11 de septiembre.

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