14 de noviembre de 2019, 17:43:59
Cultura


El día de la marmota en el inicio de curso escolar

Por Carlos Manzano

En la comarca hay 4 escuelas en módulos y seis más con ampliaciones en barracones. Tres líneas educativas de P3 se han cerrado en Abrera, Sant Andreu y Sant Just Desvern.


Diez años en barracones no parece suficiente. Esta es la percepción que tienen muchos padres y madres de la Escola Mediterrània de Viladecans, donde sus hijos llevan estudiando más de una década en módulos en un descampado entre el parque de la Torre Roja y el Estadio Olímpico de Béisbol de Viladecans. Es uno de los centros educativos de la comarca, junto con dos más en L’Hospitalet -las escuelas Ernest Lluch y Paco Candel- y otro en Cervelló, que empezarán el curso de la misma manera. A parte de los sesenta módulos en los cuatro centros mencionados, hay que añadir las ampliaciones en Gavà Mar, la Escola Daniel Blanxart en Olesa, en la Escola Bernat Metge en El Prat, Instituto-escuela Pere Lliscart, Institut Jaume Botey y Escola Milagros Consarnau en L'Hospitalet.

Cuatro centros educativos con módulos acondicionados para la enseñanza de los tres a los 16 años, en muchos casos. Toda una vida estudiantil en barracones. Aunque dentro del total de Cataluña no resulte alarmante -hay 1.015 escuelas en módulos en toda la autonomía- crea malestar en lugares con una alta densidad de población, sobre todo en las ciudades del Delta, y con una gran afluencia de estudiantes en todas las etapas.

Escola Mediterrània: 10 años en construcción
Un grupo de madres y padres lleva años luchando en Viladecans por conseguir que sus hijos estudien en un edificio sólido y no en un descampado con barracones reconvertidos en aulas. Tanto es así, que durante estos 10 años el AMPA de la Escola Mediterrània ha cumplido fielmente su función crítica y de mejora estudiantil para estos jóvenes. Primero acudieron al ayuntamiento de la ciudad, quien gestionó e incluso aprobó una moción por unanimidad en 2018 para ceder los terrenos municipales a la Generalitat y así poder construir el instituto-escuela prometido por el conseller d’Ensenyament, Josep Bargalló, durante su visita a la ciudad en octubre de 2018.

Pero todo este proceso ha quedado paralizado por la incapacidad de aprobar nuevos presupuestos en el Parlament que recojan la inversión y posterior construcción de este nuevo instituto-escuela. Rubén de la Cruz, presidente del AMPA de la Escola Mediterrània, explica a esta publicación que “no solo se trata de salir a la calle”, ya que considera que tiene que haber un “trabajo previo en las instituciones”. “Después de tres mociones fuimos a presentar nuestro proyecto al Parlament, pero todavía no hemos conseguido hablar con Ensenyament. Es muy complicado acceder a ellos”, critica De la Cruz.

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta la Mediterrània es este instituto-escuela, en el que convergerán la actual escuela y el instituto. Enric Blasco, próximo presidente del AMPA del centro educativo, recuerda que “no puede haber duplicidades, ni dos directores como ahora o dos conserjes, porque a pesar de estar todo unido en un solo edificio pertenece a dos administraciones: ayuntamiento y Generalitat”. Ante este problema entre instituciones en el que se ha visto envuelta la Escola Mediterrània, De la Cruz lo tiene claro: “Lo único que queremos son unas instalaciones dignas”. Por eso, llevan años pateándose los grandes eventos que se organizan en Viladecans con su particular camiseta amarilla, y reivindicando año tras año la construcción de un edificio donde sus hijos puedan estudiar en las mismas condiciones que el resto.

Cierre de líneas educativas en tres municipios
Pero no todo son barracones e instalaciones escolares lo que preocupa a padres, alumnos y profesores en este inicio de curso. Según los datos facilitados por la Unió de Sindicats de Treballadors de l’Ensenyament de Cataluña (USTEC), uno de los grandes cambios durante el próximo curso será el cierre de líneas educativas en párvulos, ante la disminución de estudiantes. Y es que la natalidad ha bajado y esto afecta al sistema educativo.

Respecto al primer curso de parvulario, P3, hay tres grupos menos respecto a la oferta inicial para este curso en Abrera, Sant Andreu de la Barca y Sant Just Desvern. Aunque podrían haber sido cuatro, en la Escola Sant Bernat de Olesa de Montserrat, pero la POEM (Plataforma Olesa Es Mou) se movilizó en el municipio y consiguió parar el cierre de dicha línea educativa. Por otro lado, está prevista la inversión de 103 millones de euros en el Baix Llobregat para crear unos seis o siete nuevos centros educativos, como el nuevo colegio de El Prat.

USTEC-STES denuncia que Ensenyament cada año “hace una previsión a la baja de las plazas de oferta en la escuela pública”, lo que supone un “agravio comparativo” respecto a la escuela concertada. Esto provoca, según explica el sindicato, que las familias matriculen a sus hijos en la concertada por miedo a quedarse sin plaza en la pública. Además, recriminan al Departament que haya habido un aumento del 29% de bajas en la plantilla respecto al curso anterior, lo que según USTEC está relacionado con “la presión que en muchos casos se ejerce sobre la plantilla docente desde los equipos directivos y la administración”. Esta publicación se ha puesto en contacto con Ensenyament para conocer sus planes en el territorio, respecto a la Escola Mediterrània de Viladecans han explicado que "no pueden avanzar nada" porque, a día de hoy, "la construcción del instituto-escuela se encuentra en fase de negociación". III

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