18 de octubre de 2019, 8:35:00
El Tema


Terapias con perros: “Ellos no te juzgan”

Por Carlos Manzano

Trastornos como la depresión son más fáciles de tratar con la ayuda de los canes


Los perros no solo son animales de compañía, también curan enfermedades y nos facilitan la vida. Desde la domesticación del can, hace más de 30.000 años en la cultura auriñaciense, se han utilizado para suplir unas necesidades o mejorar algunos aspectos en los que los humanos somos incapaces de desarrollar una correcta adaptación. Por su fino olfato y oído fueron enormemente valorados, especialmente para la caza y la guarda, y sus costumbres sociales siempre congeniaron muy bien con las personas. Aunque el gran descubrimiento no fue la domesticación sino las utilidades que en pleno siglo XXI tienen nuestras mascotas.

La Fundación Affinity, con sede en L’Hospitalet, y Purina, en Castellbisbal, han potenciado en los últimos años el papel clave que tienen tanto física como psicológicamente en nuestro día a día. Maribel Vila, adiestradora y experta de la Fundación Affinity, asegura que a nivel fisiológico “el hecho de estar con un perro de manera regular, hace que toda una serie de hormonas se activen”, lo que provoca un bienestar generalizado más allá del apoyo y compañía que psicológicamente puedan aportar a la persona. Por esta razón, son utilizados como acompañamiento para recién nacidos o en embarazadas, y dan también apoyo a mujeres que han sufrido violencia de género o para superar la depresión porque, al final, “ellos no te juzgan”.

Un atajo contra la depresión
El Hospital Benitto Menni, en Sant Boi, es uno de los centros para el tratamiento de trastornos mentales de referencia a nivel catalán y español, pionero en sus terapias con perros aportando beneficios a nivel emocional, como la disminución de la depresión. En este proyecto conjunto con la Fundación Affinity, Vila destaca que “este tipo de iniciativas son con las que los perros pueden mejorar y aportar más a la sociedad”.

De hecho, trabajar con perros es “muchas veces más rápido que hacerlo con otro tipo de terapias”, asegura la adiestradora de la fundación, insistiendo en que se tiene que ver “como un trabajo de equipo”. Una depresión, a menudo, se estigmatiza y revela una parte en la cual el paciente no obtiene lo que desearía de su círculo más cercano. ¿Quién puede aportar esas carencias emocionales? Un perro. “Él te acepta seas como seas, tengas el problema que tengas y, además, pueden captar esa parte emocional que a veces pasa desapercibida para el resto”, sentencia Vila. La aceptación es un pilar fundamental de la satisfacción que el can aporta al paciente, aumentando hormonas como la oxitocina -relacionada con el placer-, o mejorando la autoestima y la motivación personal. Los perros rompen las barreras sociales impuestas a la depresión.

Trabajar con perros es más fácil
Los canes son recogidos en muchos casos en la calle o en protectoras y perreras, de hecho, más de la mitad de los adiestrados para usos terapéuticos por Fundación Affinity son adoptados. Aunque los payeses también cumplen una función similar. Lluís Parés, histórico dirigente de la Unió de Pagesos del Baix Llobregat, asegura que “siempre hay que tener un perro en el campo” porque, entre otras cosas, “avisa cuando hay una persona desconocida dentro del terreno”. Además, por su olfato, sirven para mantener la cosecha a salvo de conejos o ratas. Un trabajo recíproco entre perro y persona.

Más allá del sector primario, también se encuentra en otro tipo de empleos: como en la seguridad. En el último medio siglo se ha potenciado la utilidad de estos animales para la detección de drogas en infraestructuras como el Aeropuerto de El Prat o apoyando al agente de policía en sus patrullas. Un caso muy representativo en la comarca es el de la Policía Local de Sant Andreu de la Barca, donde incluso han impulsado un proyecto piloto en el que los canes expertos de la unidad policial acompañan a niños autistas para mejorar sus capacidades de relacionarse. Demostrando, una vez más, que nuestras mascotas no son simples animales de compañía.

Kenia: La mejor perra policía es del Baix Llobregat
Javier Gómez, agente de la Policía Local de Sant Andreu de la Barca, propuso junto a otro compañero la creación de una unidad canina en el municipio en 2010. En estos últimos nueve años, esta división policial ha destacado por su calidad en la mejora de la seguridad y búsqueda de sus canes. Tanto es así, que la perra policía más veterana de Sant Andreu, Kenia, fue premiada, en 2018, con la Medalla al Mérito Policial por Unión Nacional de Jefes y Directivos de Policías Locales (Unijepol). Aunque antes de ello ya era un referente en España, salvando la vida de su guía, el agente Gómez, en 2015 cuando quedó gravemente herido durante una actuación policial.
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