Sant Boi es una ciudad de servicios con insuficiencias culturales muy graves como revelan las ruinas del Ateneo secuestradas por un grupo “okupa”, o una Biblioteca Rubió Balaguer que desde su inauguración desprende un tufo cloacal que sigue sin resolverse; se carece de teatros y el Cine municipal pena por su mala gestión. Son detalles. Mientras, de las altas esferas madrileñas, la pestilencia se expande ¿hasta dónde?
Hay también un viejo e inútil cuartel (1948) que espera un trueque (30 años) para construir 1.500 viviendas en el nuevo centro urbano. La constelación socialista no avanza en el empeño. Elecciones en 2027, ¿la última gran oportunidad real?
Loa a la libertad de prensa
Con todo, nos parece pertinente que en el Pleno Municipal de Sant Boi de este pasado viernes 29 de mayo se loara “La libertad de prensa” según una nota de la UNESCO que fue leída al inicio. Seguidamente, en la pesada atmósfera de la antigua mazmorra municipal (hoy Sala de Plenos) se abordó la aprobación de las cuentas y memorias de las empresas municipales, que, -con sus defectos funcionales-, se aprobaron por unanimidad, sin apenas preguntas, sin interés alguno, por sus partidas millonarias. Se reseñaron los seis feminicidios del período, enmascarando el origen de las asesinadas extranjeras. El edil de Vox pidió incorporar en la lista a la mujer china (42 años) asesinada en Esplugas por un yihadista desatado. Más adelante, ironizó sobre las bases del concurso del Cartel de la Purísima.
Pero el gran tema era la aprobación retrasada del “Plan Can Carreras 2” con algunas ligeras modificaciones; este nuevo conjunto de viviendas, tiene su origen en 1990 con P. Pugés y su gran logro de convertir una zona forestal en residencial, con bastante polémica; ahora ya hay resignación dada la falta de vivienda. Tenemos un trio de arquitectas que ha modificado el proyecto inicial, muy invasivo. Más adelante Vox propuso la “prioridad nacional” en el otorgamiento de ayudas sociales, becas y viviendas. Sin éxito.
Policías en las aulas
Pero llegó el segundo gran tema: “La inclusión de policías en las aulas de Secundaria, en Institutos catalanes conflictivos”.Una idea del dúo Trapero-Parlón para pacificar las aulas. La edil Ortega del PP, contrargumentó en una línea moderada.ERC presentó una moción crítica y en modo protesta; el PSC la neutralizó con otra como voto particular, defendiendo en lo posible, la iniciativa policial de control interno de los aularios. Aquí es cuando los 25 miembros del Pleno, pueden elegir una opinión libre y hasta disentir de la consigna partidaria o ser unos puros replicantes que juegan a la primera división política, a emular a sus líderes. No olvidemos que hay entre ellos una lideresa creadora de táctica partidaria: la alcaldesa Moret con sus tres importantes cargos. Tal vez, ello pese en exceso en los fugaces Plenos.
El secretario Roger Cots, buen jurista, modera los desvíos. Por ello, la afirmación burlona del edil de Vox de que ni en la época de la heroína (el jaco) la policía entró en las escuelas debió de doler a más de uno. Hay un 64% de alumnos que han sufrido violencias, un 84% reconoce la violencia en sus aulas. Son hechos del fenómeno del fracaso del modelo escolar catalán, con grandes inversiones pero bajos rendimientos y con gran abandono escolar: un 13,7% (informes PISA-UE). Con demografía decreciente, una incorporación disruptiva de emigrantes y con el abuso de que las asambleas de los profesores huelguistas sean espiadas por agentes secretos. Vienen los exámenes y muchos alumnos de colegios recalentados irán a la maloliente Biblioteca Rubió Balaguer a estudiar tras un curso accidentado. Esperemos que la fetidez del local, sin aromatizar, no los lleve al fracaso, a ser puros replicantes de un sistema injusto.