Baix Llobregat

“Espero que el electorado castigue a Mas por el maltrato que ha sufrido la comarca”

Entrevista a Eva GRANADOS, número dos del PSC por Barcelona y vecina de Pallejà | Per Pere Ríos

Miércoles 16 de septiembre de 2015

Eva Granados (Barcelona, 1975) es la número dos de la candidatura del PSC por Barcelona en las elecciones del 27-S y una de las diputada del Parlament que más ha reivindicado el Baix Llobregat desde su escaño y desde la UGT de Catalunya, el sindicato del que fue vicesecretaria general. En este tiempo se ha ganado la etiqueta rigurosa, constante y firme a la hora de defender las ideas en las que cree y en la próxima legislatura esta vecina de L’Hospitalet y antes de Pallejà durante 24 años será la portavoz parlamentaria de su partido.

-El electorado del Baix Llobregat y L’Hospitalet se moviliza menos en unas autonómicas que en unas generales, pero todos los analistas coinciden en que la participación será decisiva en el resultado del 27 de septiembre. ¿Está de acuerdo?
-El 27-S nos jugamos mucho y espero una gran participación en la comarca y el área metropolitana. Cuanta más participación haya tendremos un retrato más fidedigno de lo que es la opinión pública, que no la publicada. Viendo los medios de comunicación parece que el tema de la independencia sea mayoritaria entre la población, pero los datos demoscópicos demuestran que no.

-Parece que una parte del electorado de la comarca se lo disputarán el PSC, Ciutadans y el PP. ¿Cómo piensan evitar el trasvase de votos?
-Nosostros no somos independentistas. Lo decimos con todas las letras, vocalizando y con la boca grandes, pero, a diferencia del PP y de Ciutadans, el PSC no cree en los frentes. En Catalunya existe un problema y la manera de solucionarlo es tendiendo puentes de diálogo. Hay una gran diferencia entre la oferta que hacemos los socialistas, que es una reforma constitucional, y el discurso del enfrentamiento Catalunya-España, que es lo que está proponiendo el frente de Junts pel Sí con la CUP, y el frente de derechas españolista que representan el PP y Ciutadans.

-¿Es extrapolable a las autonómicas el resultado de las municipales, en las que los socialistas ganaron de nuevo en el Baix Llobregat y L’Hospitalet?
-Catalunya tiene una gran tradición de voto selectivo. Creo que no se puede extrapolar el resultado de las municipales y habrá que ver qué pasa el 27-S, pero sí pienso que los ciudadanos del Baix Llobregat y L’Hospitalet son muy conscientes del mal que han causado las políticas de Artur Mas en estos años. Nuestra campaña será explicarlo y que se traduzca en un voto de castigo por ese maltrato que ha sufrido la comarca.

-¿En qué y cómo se concreta ese maltrato que describe?
-Ejemplos que pueda entender todo el mundo. En el tema de las escuelas infantiles había un acuerdo entre las familias, los ayuntamientos y la Generalitat. Mas ha roto este pacto y ahora la Generalitat aporta cero euros en guarderías. Eso significa que los alcaldes y alcaldesas, y también las familias, han de poner más dinero. Muchos de esos centros están esperando inversiones comprometidas, incluso hay ayuntamientos que decidieron tirar adelante el proyecto ejecutivo para construir la escuelas infantiles, pero el Gobierno de CiU las paralizó. Hablemos de Sanidad. El aumento de las listas de espera, la falta de prioridades en la sanidad pública. El hospital de Viladecans necesita inversiones, tenemos muchos ambulatorios de la comarca que han perdido especialistas, horas de atención, incluso alguno ha cerrado. Esto es lo que ha pasado en los cinco años de CiU y lo que no queremos que siga pasando. Lo que nos preocupa es que, encima, la candidatura de Junts pel Sí anuncia que durante 18 meses solo hará política de país. Por tanto, las demandas de la comarca estarían otro año y medio paralizadas por un Gobierno que sólo se preocupa de la independencia.

-Reconocerá que el sistema sanitario sigue funcionando.
-Sí, afortundamente tenemos una sanidad pública de mucha calidad a la que le ha costado muchos años alcanzar a estos niveles, pero una desinversión prolongada pone en riesgo estos estándares logrados. Y pasa lo mismo con la educación pública, porque ahora tenemos más alumnos por aula, menos profesores, y menos atención a los niños y niñas que necesitan un trato especializado.

Todo el mundo parece que tiene interiorizado el discurso de los recortes, pero no percibimos las consecuencias. En el Baix Llobregat se han dado muchas menos ayudas de las que se necesitaban. Una beca comedor que no se concede supone que un niño queda con sus necesidades nutritivas descubiertas y eso genera unas desigualdades de presente y de futuro.

-¿No fue un exceso construir hospitales tan cercanos como el Moisès Broggi de Sant Joan Despí y el de Sant Joan de Déu en Sant Boi en la época del Tripartito?
-En el Baix Llobregat había un enorme déficit en inversiones de todo tipo. Los siete años de izquierdas sirvieron para poner al día estas inversiones y me tendrá que decir cuál de ellas es la que sobra.

-Esos hospitales tienen ahora hay plantas cerradas.
-Sí, pero lo que está ocurriendo es que se derivan pacientes de la sanidad pública a la privada y concertada. Boi Ruiz ha suprimido del sistema público 1.400 camas estructurales en toda Catalunya, al margen de lo que pasa cada verano, y eso significa que hay más listas de espera. Durante los gobiernos de los presidentes Maragall y Montilla hubo un reequilibrio territorial en las inversiones en toda Catalunya y se dedicaron muchos recursos. Las declaraciones de algunos consejeros de CiU diciendo que sobraban inversiones públicas reflejan el menosprecio que siempre han tenido hacia comarcas que son de izquierdas y que no han querido nunca este nacionalismo conservador que ha imperado durante 23 años y los cinco de gobierno Mas. La comarca es muy densa en población y tiene hospitales de referencia para toda Catalunya. Necesitamos tener una sanidad de primer nivel y tenemos las estructuras para conseguirlo y por eso el 27-S esperamos acabar con este Gobierno de derechas por uno de izquierdas que permita volver a los niveles que tenía la comarca.

-Las encuestas no vaticinan un buen resultado para el PSC.
-Al PSC se le ha dado por muerto muchas veces y esas previsiones nunca se han cumplido. Recordemos las últimas elecciones municipales, donde fuimos primera fuerza en la comarca y segunda en toda Catalunya. Salimos a sacar muy buen resultado y, aunque la situación se está polarizando y hay a quien le interesa que sea así, creo que se está abriendo un tercer espacio para nuestra oferta federalista.

-Pero la estelada ya luce incluso en algunos ayuntamientos del Baix Llobregat, como Pallejà, donde usted vivió mucho tiempo.
-Seremos una comarca fuerte y un país fuerte si compartimos los símbolos que nos unen. Si el catalanismo se centra en el independentismo, perdemos todos. La gente está cansada de tanto debate soberanista, porque mientras tanto no se habla del ambulatorio o de la escuela.Yo nací en 1975, soy hija de la normalización linguistica, de una familia de preocedencia andaluza y he visto cómo hemos progresado en la lógica de un solo pueblo. Ahora corremos el riesgo de dividirnos entre los que les gusta una bandera u otra, y eso lo vemos en las rotondas de la entrada de los pueblos o en las ventanas de las ciudades. Todo el mundo es libre de mostrar y expresar sus opciones, pero cuando hablemos de espacios e instituciones haríamos bien en utilizar la bandera que no une, que es la senyera. III