Esplugues

Viaje de letras por “la gran Barcelona”

Imanol Crespo | Jueves 18 de febrero de 2016
El periodista Raúl Montilla presenta ‘Barcelona de novela’, una ruta por la relación de la capital catalana con la literatura. Autores, librerías, espacios literarios y otras anécdotas se dan cita en esta obra tras declararse Barcelona ciudad literaria por la Unesco.

Como “La mujer loca” de Juan José Millás, esta obra es una invitación a pasear, en este caso por “la gran Barcelona”, soñando estar rodeado de letras vivas que interactúan con el ser humano al igual que lo hacía Julia tras sus lecciones nocturnas de gramática. En un momento de masificación turística y de rutas, en ocasiones, organizadas más para LetsBonus que no en pro del patrimonio cultural, no somos conscientes de la riqueza literaria de la ciudad condal y su área metropolitana. De hecho, esta obra rompe con la crítica que, a menudo, le acompaña a Barcelona en referencia a la falta de una gran obra que la represente. La mejor respuesta es que la capital catalana cuenta con muchas grandes obras y esta guía es una buena prueba de ello.

El periodista baixllobregatense Raúl Montilla, uno de los nominados en la II Edición de los Premios Llobregat, publica su cuarta obra titulada ‘Barcelona de novela’, una guía que abraza distintas Barcelonas a través de la mirada curiosa del autor que permite viajar desde el siglo de oro hasta la actualidad con la literatura como protagonista y con Barcelona como escenario principal. La obra es, al final, una compleja ruta que permite conocer el vínculo de la ciudad con grandes autores de la talla de Cervantes –que vivió algunos meses en Barcelona, lo que le influyó notablemente en sus obras-, Hemingway, George Orwell o Gabriel García Márquez, por poner algunos ejemplos de la larga lista que aparece en la guía de Montilla; así como sus obras maestras: “El boom latinoamericano nació aquí, con las vivencias y todo lo que provocó, de la mano de Gabriel García Márquez”, nos cuenta Raúl Montilla.

Con el afán de dar a conocer estos vínculos que han llevado a Barcelona a ser declarada ciudad literaria por la Unesco, la obra es, de hecho, aún mucho más ya que añade librerías, restaurantes vinculados a la literatura, además de toda una gama de anécdotas y curiosidades que –a diferencia de las grandes obras; eternas- con el tiempo tienden a perderse. Es a través de ‘Barcelona de novela’ como, por ejemplo, hemos sabido el origen de los balcones en la ciudad condal, hemos conocido la figura del burgués Bernat Marcús o el parentesco entre Antoni López y López y Eusebi Güell.

Montilla vuelve, así, con una propuesta literaria de nuevo ambientada en Barcelona, esta vez, fuera de la categoría de novela, pero que no huye del espíritu periodístico que le define: “Es una obra que ofrece una Barcelona en positivo y en negativo. Se ha buscado que sea actual y que refleje la realidad de la ciudad, desde la Barcelona canalla de los ’80 a la actual Barcelona masificada turísticamente. No es un libro publicitario, sino periodístico-literario”, define.

Espíritu metropolitano
Por su parte, Montilla habla en varias ocasiones de la “gran Barcelona”, esta Barcelona que rompe con los límites de su término municipal para convertirse en un ente metropolitano. De hecho, cuenta con un capítulo propio, titulado precisamente “La gran Barcelona’, en donde municipios como Castelldefels, Gavà, Vallirana, el barrio de Bellvitge de L’Hospitalet, así como el Aeropuerto de Barcelona-El Prat tienen su parcela en la obra. En este sentido, en cambio, pese a la riqueza del territorio, Montilla cree que sería complicado realizar esta obra en el Baix, primero, “porque no es necesario separar el Baix de Barcelona si, precisamente, confluyen; y, luego, porque hay autores que ha han publicado obras en donde sale el Baix y dan su visión sobre la comarca”. Dos ejemplos evidentes: ‘La marca del meridiano’, de Lorenzo Silva, que vivió muchos años en Viladecans, o la obra de Jordi Sierra i Fabra, escrita fundamentalmente en Vallirana, con libros que tienen al municipio baixllobregatense como protagonista. Sea como sea, lo que es seguro es que, tras leer la obra, irán paseando e irán viendo letras, autores y obras en los rincones de “la gran Barcelona”. III