Sociedad

Gueopic: la sencillez también tumba muros

Imanol Crespo | Jueves 07 de julio de 2016
La aplicación de Dani Andreu estaba dirigida a su hijo, con autismo severo; su éxito ha permitido crear una asociación y extender su uso. En solo tres meses, la aplicación rompió la angustia que el hijo tenía para pedir las cosas: “ahora ya ni la utiliza por su nivel de autonomía”

La “pura y básica necesidad” fue, de nuevo, la impulsora de ‘Gueopic’, primero, en forma de aplicación móvil y, segundo, como asociación sin ánimo de lucro ya consolidada y que trabaja desde el casco antiguo de Molins de Rei gracias a Dani Andreu, su fundador y padre inquieto, emprendedor y coraje, como se suele decir.

Frente al autismo
Es padre de dos hijos adoptados y uno de ellos tiene diagnosticado un autismo severo, además de una hipoacusia (pérdida de audición), que le impide en ambos casos la comunicación: “Como te puedes imaginar, era el típico niño sentado en un rincón, que no te miraba a los ojos y que, evidentemente, no hablaba”, nos explica Dani Andreu desde su pequeño despacho en la Plaza Cataluña, 3, de Molins.

En un primer momento, ya con el diagnóstico confirmado, fueron a la Asociación de Autismo y de Asperger de Cataluña y vieron la manera de trabajar que estaba muy enfocada en pictogramas, en definitiva, dibujos que permitían interactuar a las personas con discapacidades comunicativas. “Ocupaba una barbaridad y no dejaban de ser dibujos. Fue entonces cuando pensamos en simplificar todo y ofrecerlo de manera más básica. Así creamos ‘Gueopic’, una aplicación con la que se sustituían los dibujos por imágenes reales”.

Proximidad
Es, seguramente, el éxito y la clave de esta aplicación: de dibujos estereotipados y generales pasamos a imágenes de objetos, rutinas y espacios cotidianos que el niño o niña con discapacidad utilizan habitualmente: “No solo tiene sus fotos cotidianas, sino que, también, cuando clica se escucha mi voz”. De esta manera, explica Dani Andreu, la aplicación se adapta al idioma nativo de los padres, que también facilita la labor comunicativa. De hecho, la aplicación ha dado el salto fuera del Baix y de Cataluña a zonas de habla hispana como América Latina.

La evolución del hijo de Andreu fue excelente. “No tenía intención de hacer nada con todo esto, pero cuando llevábamos tres meses con la aplicación vimos que él ya pedía las cosas que quería cuando quería. Era impensable que llegara a hacer eso. Ahora, estamos en tal punto que no la utiliza, porque ya hemos creado un vínculo comunicativo con él, con total autonomía. Saber perfectamente identificar las cosas, dónde las tiene, sabe obedecer órdenes cotidianas y fue gracias a la aplicación, que rompió con esta angustia que tenía para pedir las cosas”. Y, simplemente, por el hecho de identificar no un dibujo de una pelota, sino su pelota; no una naranja, sino el frutero y la fruta de su cocina; su cama; su ducha; sus espacios habituales; etc.

De app a entidad
Dado el éxito, Andreu da un paso más allá y presenta la aplicación en el Instituto Municipal para Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de Barcelona. El entonces gerente Ramón Lamiel enseguida ve oportunidades en ella y ofrecen una aportación económica que permitió impulsar la actual asociación sin ánimo de lucro. “Ahora la aplicación se está utilizando no solo con niños con autismo sino con cualquier persona con problemas en el habla, por haber sufrido, por ejemplo, un ictus. De hecho, no solo la utilizamos con niños, sino también con adultos. Y no solo a nivel privado (la aplicación vale 0,99 euros la descarga), sino también en centres de educación especial”.

Entre las últimas novedades, destaca la jornada anual que ‘Gueopic’ organiza, con la colaboración de la Obra Social de La Caixa, para servir como punto de encuentro que englobe e implique a todos los ámbitos y ampliar, así, su función didáctica y asesora. IlI