Cornellà

John Carlin: “Mandela partía de la premisa de que hay una vestimenta política en cada uno, pero debajo siempre hay un ser humano”

Imanol Crespo | Viernes 17 de noviembre de 2017

El periodista y escritor británico cierra la temporada del Cornellà Creació Fòrum 2017 con una apuesta firme por la política, “el arte de lo posible”, y por crear puentes con el adversario para resolver los grandes conflictos mundiales: “Estamos más cerca de una guerra nuclear que cuando Cuba en la Guerra Fría”



El general Constand Viljoen estaba al cargo de un movimiento armado para frenar la apertura de Sudáfrica en 1993 a la realidad multirracial. Tras el final del Apartheid y la liberación de Nelson Mandela tres años antes, había creado varios comandos cuando fue llamado a una entrevista por el que sería el próximo presidente de Sudáfrica. Para sorpresa de Viljoen, que esperaba ser atendido primero por un sirviente, abrió la puerta el mismo Mandela dejando fuera de juego al general ‘blanco’ antes de entrar. Le invitó a conversar en privado los dos, sin delegados de ambos; le ofreció té; le echó azúcar; y solo faltó que le removiera la taza. Un año después, Viljoen había creado un nuevo partido político abandonando la violencia y aceptaba –admirado por su figura- la victoria del nuevo presidente del país: “Yo era un militar y Nelson Mandela mi presidente. Y me puse firme”, le reconocía a John Carlin en una entrevista diez años después de las elecciones democráticas de 1994.

Con anécdotas como ésta, que ilustran la grandiosidad del líder sudafricano, el periodista y escritor John Carlin ha puesto hoy el punto y final a una nueva temporada del Cornellà Creació Fòrum. En un acto celebrado en el Auditorio de Cornellà, Carlin ha pedido recuperar el espíritu y el liderazgo político de Mandela para lograr estabilidad mundial en un momento, precisamente, “en el que estamos más cerca de una guerra nuclear que, incluso, en la crisis de los misiles de Cuba en la Guerra Fría”.

Según el periodista, “gran parte del problema está en la falta de liderazgo: faltan políticos adultos, estadistas que piensen por el bien común y por encima de sus bienes particulares para lograr una estabilidad mundial en la que la gente confíe y, sobre todo, respete”. Sin embargo, lo que tenemos es, tal y como ha apuntado, precisamente, “el anti-líder”, a Donald Trump, “un tipo grosero, pero que tiene el botón del arma nuclear. En lugar de dialogar con el líder de Corea del Norte, saca su Twitter y le dice que es gordito y bajito. A su lado, Teresa May, Corbyn, Rajoy o Puigdemont son unos Mandela”, ha concluido entre las risas de los presentes.

No obstante, no se ha quedado sin mencionar, precisamente, la falta de miras políticas que ha habido tanto en el Reino Unido con el Brexit como en Cataluña, entre el Govern de la Generalitat y el del Estado: “Hay muchas familias divididas, vas a cenar con amigos y mejor no hablar de los temas. Hay tensión”, ha dicho apuntando al sentido del humor como buen remedio.

En este sentido, ha abogado por “crear puentes” con el adversario a través de la política: “Mandela partía de la premisa de que era circunstancia que uno fuera blanco y el otro negro y que luego se habían creado las ideologías. Así, hablaba de una vestimenta política, pero que debajo siempre había un ser humano”. Por ello, convencido de que su liberación y la del pueblo negro de Sudáfrica solo llegaría a través de la negociación con el enemigo, aprendió a hablar en el idioma de los ‘Afrikáneres’ o estudió con detalle historia militar del país para empatizar con su adversario político. Así lo vivió en primera persona el mismo Carlin en la segunda rueda de prensa que Mandela daba tras su liberación ante 250 periodistas de todo el mundo: “mostró una gran claridad mental construyendo puentes con periodistas de la extrema derecha que el día de antes habían criticado su liberación. Al final de la rueda de prensa, los periodistas no pudimos reprimir el gesto humano de aplaudir, algo que nunca he visto y que no se debe hacer en política”.

Esta manera de ser era el camino para lograr el gran objetivo: Paz y Democracia. Para lograrlo, como buen líder, es imprescindible tener “una visión clara y estar convencido de ello”.

Un talante que se echa en falta en el liderazgo político de las principales potencias y que, según el periodista y escritor británico, “tardaremos muchos años en ver”. Autor del libro ‘El factor humano’, sobre la vida de Nelson Mandela, Carlin ha trabajado en las principales cabeceras mundiales (New York Times, Financial Times, Wall Street Jounal, London Times, entre otros). Colaborador de El País hasta octubre del mes pasado, cuando fue cesado por no ser excesivamente crítico con ‘el procés’, según él, ahora está centrado en dos proyectos documentales y en una novela gráfica que se publicará en 2018 también con Mandela como protagonista.