David Aliaga

Hoy me ha pasado algo muy bestia

David Aliaga Muñoz | Viernes 05 de julio de 2019
“Se me ocurrió después de un incidente de malos tratos en el apartamento de unos vecinos. Tras llamar a los Mossos, me puse a pensar qué habría hecho de tener superpoderes”, me explica Daniel Estorach.

En los últimos años, el nombre de este escritor nacido en Barcelona y afincado en Cornellá de Llobregat, se ha situado en la primera línea de la ficción superheroica en España. En 2002, tras escuchar un caso de malos tratos al otro lado de la pared de su piso, y movido por la impotencia y un sentimiento de indignación, creó un blog en el que, a partir de la figura de su ya célebre Justiciero del Post-It, comenzó a escribir sobre “las injusticias que vemos cada día en nuestra sociedad y cómo las combatiría si fuera un superhéroe”.

De blog a novela
Su protagonista fue ganando popularidad entre los lectores incluso antes de que las editoriales se fijasen en él. Casi diez años después, el respaldo del público le abrió las puertas de Norma Editorial, donde los contenidos del blog cobraron forma de novela. La publicación de Hoy me ha pasado algo muy bestia –recientemente reeditada por Planeta– fue la semilla de la que brotaría un universo superheroico formado por otras novelas, un cortometraje y, claro, también cómics.

El Torres, uno de los guionistas españoles con mayor proyección y reconocimiento de nuestro tiempo, y el ilustrador Julián López fueron los escogidos para trasladar la narrativa de Estorach al arte secuencial. “Siendo sincero, cuando me propusieron que la adaptación la guionizase El Torres no conocía su trabajo. Estábamos en 2012 y entonces él ya contaba con cierta trayectoria, pero no había recibido los premios de los últimos años”, confiesa el autor. Sin embargo, “contemplándolo en perspectiva, es un auténtico honor y un acierto contar con él. Nadie lo habría hecho mejor”.

HMHPAMB narra la historia de Daniel, un treintañero cualquiera que, sin saber muy bien cómo ni por qué, descubre que tiene una fuerza, una velocidad y una capacidad de curación extraordinarias. Y, claro, asumirá que si, como nos enseñó Stan Lee, “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, debe usar sus asombrosas capacidades para hacer el bien y combatir a los criminales que habitan en su ciudad, Barcelona.

La transformación a justiciero
La obra me ha recordado, en cierto sentido, a Héroes –la serie de televisión posteriormente llevada al cómic por Tim Sale– en tanto que la transformación que sufre la vida cotidiana del protagonista al descubrir sus poderes es casi tan atractiva como su actividad como justiciero.

Sin embargo, las páginas de ambas obras son orgullosas y legítimas herederas de las historias clásicas de superhéroes. HMHPAMB es tan disfrutable como las aventuras del Spiderman de Lee y Romita, aunque tanto la novela de Estorach como el cómic intentan ofrecer una actualización de los rasgos que definen las aventuras de héroes enmascarados.