Castelldefels

“He cerrado el ++ pero mantengo mi vínculo con Castelldefels”

Lucas Cañete | Viernes 06 de septiembre de 2019
MÁSMÁS cerró sus puertas. Una cafetería con 9 años de historia, 9 años llenos de iniciativas, actividades y fiestas que se despidió de Castelldefels y sus vecinos el pasado mes de julio. Su creador, Phil, no pudo contener las lágrimas en una tarde donde fueron muchos los que acudieron a despedirse y se fundieron en un abrazo con él.

El local se hizo popular por muchas razones: sus ‘frapas’ de Oreo, su ambiente joven y, sobre todo, la gran cantidad de eventos que celebraron, más de 180 asegura Phil. Organizaron las fiestas Movember, los ‘Frescomingo’, infinidad de cursos y talleres, torneos de videojuegos e incluso sesiones de Juego de Tronos al aire libre. Pero lo más importante fue su aparición en un momento donde no había ningún lugar pensado especialmente para los jóvenes de aquel momento. Y no son pocos los que echan de menos el lugar creado por el inglés que encontró su hogar en esta ciudad del Baix Llobregat.

¿Cómo llevas el descanso después del cierre? ¿En qué estás pensando dedicarte ahora?
Lo llevo bien. Estoy disfrutando del tiempo libre, pero al mismo tiempo me estoy muriendo de ganas de hacer algo, de trabajar. Por ahora estoy valorando varias ofertas. Tengo dos requisitos: me tiene que hacer mucha ilusión y permitir que me desarrolle como persona. Quiero seguir creciendo.

¿Por qué decidiste cerrarlo?
Necesitaba un nuevo desafío. Cuando yo empecé, la idea nunca fue tener un solo bar en Castelldefels. La idea era crear un local para la gente joven y extenderlo a cada pueblo. Pensaba que debía haber jóvenes aburridos en cada ciudad. La idea era montar muchos MÁSMÁS, adaptados a las características y necesidades de cada lugar. Pero montar un negocio es mucho más difícil de lo que piensas al principio. Y siempre que me encontraba en un momento en el que podía abrir otro local, pasaba algo. Estaba metido en un bucle.

¿Cuándo tomaste la decisión de cerrarlo?
Al final del año pasado, por problemas familiares, tuve que pasar mucho tiempo en Inglaterra pendiente de mi familia. Fue la primera vez en nueve años que no estuve en ++. Estando allí me di cuenta de que, si bien había crecido y aprendido mucho, seguía en el mismo sitio. Teníamos la reputación de local para jóvenes, pero para algunos era un lugar para niños. Muchos padres no nos visitaban porque lo identificaban como un lugar para sus hijos. Y los jóvenes a lo mejor tienen poco tiempo disponible durante el día. Nosotros teníamos que trabajar todo el día, necesitábamos ganar clientes en la gente adulta.

¿Cómo llegaste a Castelldefels?
Gracias al Erasmus. Estuve un año en la Universidad Autónoma estudiando Matemáticas y me encantó. Volví a Inglaterra, me licencié y me quedé buscando una excusa para volver. Gracias a un acuerdo que había entre los gobiernos español e inglés, pude volver como profesor de inglés en el Instituto Les Marines, en Castelldefels. Luego me apunté en el Club de Rugby y mi vida social fue concentrándose cada vez más en Castelldefels. Esto era un plan de un año.

Y te gustó tanto que te quedaste.
Sí, totalmente. Cada día aprendía algo, del idioma, de la cultura…

Una vez aquí, ¿Cómo nació la idea de hacer el ++?
Yo daba clases de repaso. Un día, sentado tomando algo con el padre de unos alumnos, que fue el socio con el que abrimos el local, nos pusimos hablar de qué marcas tenían las verdaderas necesidades de los jóvenes en mente y nos dimos cuenta de que realmente no había muchas. De ahí decidimos crear un espacio que podrían tratar como un hogar y que tenía a sus intereses como base de todo lo que hacíamos. Hicimos una encuesta y abrimos un grupo de Facebook. Antes de abrir el local ya teníamos a mil personas en el grupo, que apoyaban la idea de abrir un local para los jóvenes.

¿Cómo crearon el nombre del establecimiento?
En aquella época (diciembre de 2009), la prensa hablaba mucho de la ‘Generación Nini’, que no estudiaba ni trabajaba. Y los jóvenes nos decían que ellos no se identificaban con eso, que lo que querían era algo más. Entonces nos quedamos con el MÁSMÁS. Queríamos transmitir un mensaje de positividad, de que es una generación que, si le das una oportunidad, te pueden sorprender.

¿Como recuerdas el último día de trabajo?
Fue espectacular. Un día inolvidable. Tengo que dar las gracias a todos los que vinieron. Mis amigos me echaron de la barra para que yo no tuviera que trabajar. Gente de hace años vinieron a firmar el libro. Yo pensaba que iba bien, al principio iba fuerte (risas). Pero luego entró mi encargado con un ramo de flores y una tarjeta super bonita, y empezó la cascada.

¿Qué significa para ti Castelldefels?
Castelldefels es mi casa. Estoy pensando en trabajar en otro país, pero quiero mantener mi vínculo con la ciudad. Este es mi hogar. He conocido a mucha gente viene pensando en hacer una visita corta y termina quedándose a vivir.

¿Te sientes querido aquí?
Sí. Cuando llevas un negocio solo, muy pocas veces la gente te dice que estás haciendo un buen trabajo. Y después de ver la gente que estaba ahí el último día y tantas muestras de cariño, siento que he aportado algo para que Castelldefels sea mejor.

De Castelldefels a Groningen

++ fue tan popular que llegó a extenderse en Holanda. Dos estudiantes de intercambio en la ciudad conocieron la cafetería de Phil y su socio, y decidieron abrir una en su ciudad, Groningen (Holanda). “Durante más de un año me insistieron en que querían abrir un ++, no me dejaban en paz. Al final, vinieron y durante un mes los estuve formando y poniéndolos a prueba”.

Al principio Phil no quiso que abrieran otro, pero terminó accediendo y apoyando a los dos emprendedores. Hoy en día, ++ Groningen es un lugar tan popular y concurrido como lo fue el de Castelldefels, con la misma idea de ser un lugar de reunión juvenil y animado.