Molins de Rei

La cuna de la moto eléctrica está en Molins

Redacción | Viernes 06 de diciembre de 2019
Silence fabrica y exporta motocicletas eléctricas desde una planta de la comarca. La compañía acaba de firmar un acuerdo con SEAT para hacer la nueva e-Scooter.

El líder estatal y europeo de fabricación de motos eléctricas está en el Baix. En concreto, las fabrica en Molins de Rei y las diseña en un centro de Esplugues. Silence es una marca cien por cien Baix Llobregat que acaba de firmar un acuerdo para fabricar la nueva moto eléctrica de SEAT, la e-Scooter.

Su fábrica en Molins hierve de actividad. No es para menos, puesto que fabrican un centenar de motos al día. Doce a la hora. Una cada cinco minutos. Tal como son ensambladas, salen por la puerta y un camión se las lleva hacia su destino final. Venden para particulares, pero también para empresas y otros negocios de sharing. De hecho, los vecinos de L’Hospitalet ya han podido familiarizarse con ellas, ya que son las que Acciona pone a disposición para alquilar. Llevan siete años funcionando, pero no ha sido hasta septiembre pasado que han lanzado su primera moto para particulares, basada en la experiencia acumulada en años de fabricar para vehículos para empresas y servicios de alquiler.

Nuevo paradigma de movilidad
Silence representa el 37% de la cuota del mercado de las motos eléctricas en Europa y el 80% en España. Se trata, no obstante, de un nicho de momento pequeño, aunque desde la empresa son optimistas con el futuro. “El cambio ya se ha producido, no tiene marcha atrás”, aseguran desde la compañía liderada por Carlos Sotelo, ex corredor y participante en alguna edición del Dakar.
El cambio que comentan se refiere a la consolidación de la movilidad urbana eléctrica, que no solo reduce emisiones contaminantes en las ciudades, sino que también ayuda a ganar espacio. De hecho, aspiran a sustituir en un futuro a las motos de combustible. Aún están lejos en lo que respecta a largos trayectos en motos, inasequibles para un vehículo como los que fabrican, pero destacan los beneficios de su producto para un entorno urbano y de pequeños desplazamientos.

Son más caras que las motos de toda la vida, pero desde Silence defienden que la inversión se amortiza a largo plazo en combustible. Y es que cargar la batería de una de estas motos cuesta alrededor de 60 o 70 céntimos y cuentan con una autonomía de cerca de 100 kilómetros. Es recomendable recargarlas en algún punto habilitado para ello, aunque existe la posibilidad de subir la batería a casa para cargarla en el enchufe.

Crecimiento
Silence ha crecido exponencialmente en los últimos siete años. Si en 2012 arrancaron el proyecto con siete trabajadores, a 2019 la cifra llega a los 170. Por todo ello, la empresa está considerando la posibilidad de ampliarse a otra nave industrial, donde trasladar la producción. De momento no hay un lugar concreto escogido, aunque descartan abandonar la comarca. “El Baix Llobregat tiene una industria auxiliar brutal que nos permite fabricar la moto”, destacan desde la empresa, que también pone en valor la situación de la comarca, su proximidad con Barcelona y las comunicaciones cercanas con el aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat y el puerto.

Con el reciente acuerdo con SEAT para fabricar la nueva moto eléctrica de la compañía, Silence amplía su cartera de clientes, donde ya está Acciona, los ayuntamientos de Barcelona y Madrid y Correos, entre otras. La movilidad eléctrica crece en un panorama de ciudades congestionadas de humo y coches.