Miguel Garcia

Desidealizar las okupaciones

Miguel García | Jueves 03 de junio de 2021
La ocupación ilegal de viviendas es un fenómeno creciente con especial incidencia en nuestro entorno.

Desde 2015 las denuncias en toda España han aumentado más de un 40% y la provincia de Barcelona concentra más del 35% del total. Es decir, más de 1 de cada 3 ocupaciones que se realizan en España son en nuestra provincia.

No son un hecho espontáneo, se trata en gran medida de bandas organizadas que extorsionan a los propietarios y trafican con las viviendas. No podemos idealizar con una visión romántica las ocupaciones y negar la seguridad jurídica de los propietarios, muchos de los cuales han conseguido su vivienda tras una vida de duro trabajo y ahorro. Negar la seguridad de los propietarios además degrada las comunidades de vecinos, empeora la convivencia y únicamente favorece a las mafias, la seguridad privada o que la gente se tome la justicia por su mano.

El derecho a la vivienda no se garantiza por la fuerza, colisionando con el derecho a la propiedad privada, sino con inversiones públicas en vivienda de alquiler social que la Generalitat, que es quien tiene la competencia, desatiende de forma recurrente. La ley del derecho a la vivienda se hizo en 2007 y establecía un plazo de 20 años a la Generalitat para hacer un parque de vivienda de alquiler social que alcanzara el 15% del total. Han pasado 14 años, dos tercios del plazo estipulado, y no llegamos ni al 2%. ¿Por qué? Porque Cataluña es la comunidad autónoma que menos porcentaje del presupuesto destina a vivienda. Estamos a la mitad de la media española. Destinamos el 0,6% cuando Madrid, por ejemplo, destina 1,5% y esto es así porque los independentistas prefieren invertir en TV3 o pseudoembajadas para desprestigiar España, que en vivienda.

El derecho a la vivienda es una cuestión compleja, en la que hay que garantizar los derechos de quien ya la tiene y los de quien no puede acceder a ella. Por eso hay que abordarlo con medidas sensatas y no desde populismos de uno u otro signo que solo buscan sacar provecho exacerbando las pasiones. III