Lluis Mª Estruch

El socavón

Lluis M Estruch | Jueves 08 de julio de 2021

El pasado 23 de junio, en plena verbena, en una parcela de 6.000 m2 junto al Camino de Can Jové de Sant Boi, en el turno de riego que le correspondía al aparcero malínes Keita -su ocupante- se producía de forma súbita un gran sumidero o socavón, que mide 3 metros de profundidad por un diámetro de 2 metros. Fue avisado por el acequiero mayor del Canal Dreta.



El suelo es de limo deltaico, el más común. No existen precedentes de otros casos en el parc Agrari, una zona geológicamente joven y donde los agujeros existentes, hasta ahora, son rellenos de agua, restos del período de extracciones de tierras. Y en donde también existen lagunas que son huellas antiguas (siglo XVII) de las diversas desembocaduras del río Llobregat.

El acuífero del Llobregat esta sobreexplotado y sufre el peligro de la intrusión marina, y de los posibles hundimientos del suelo, o subsidencias, que son también fenómenos deltaicos; si bien en Turquía el abuso del agua subterránea en períodos de sequedad, con el cultivo intensivo, y en suelos arcillosos, ocasiona fenómenos, de alguna similitud al socavón reseñado. En el terreno no existen pozos, ni tuberías; aunque entre el agua de superficie que utiliza el Canal Dreta y la subterránea que administra la CUADLL, existen pugnas, en cuanto a la mutua colaboración de ambas entidades. Que sería lo deseable a nivel medioambiental, aunque sin embargo hasta ahora, las aguas permanecen “estancadas”.

Recientemente se están efectuando sondeos y estudios hidrogeológicos por especialistas, y se sabe del deseo de AGBAR de crear tres nuevos pozos con el permiso de la ACA. AGBAR preside CUADLL por su número de votos desde hace años.

El socavón se mantiene estable -aunque permanece sin señalizar-, a pesar del peligro cierto que puede suponer para la agricultura mecanizada y hasta para los numerosos paseantes que se internan en busca de frutas y verduras.

Las autoridades agrarias de Sant Boi han sido advertidas por el veterano activista agrario Lluís Parés, que corrobora la ausencia de precedentes y tal vez, la necesidad de un estudio pertinente preventivo. Sant Boi dispone de diversos geólogos experimentados y motivados que pueden contribuir a explicar el suceso.

Lo ocurrido, sucede en pleno período de reuniones para decidir el impacto ambiental de la posible ampliación del aeropuerto Tarradellas y con la denuncia de DEPANA a Bruselas para constituir una Reserva ornitológica. El Parc Agrari, es un territorio “estresado”, también por la agroindustria y por las extracciones de agua subterránea para el Polígono industrial pratense. Ver e investigar.