Collbató

El desdoblamiento de la A-2 pone en pie de guerra a Collbató

Xavier Adell | Sábado 21 de mayo de 2022

El ayuntamiento de la localidad ha presentado alegaciones al proyecto mientras que numerosas entidades del municipio y de las poblaciones vecinas de El Bruc y Hostalets de Pierola (Anoia), han constituido una plataforma que pide la paralización de la reforma de la autovía porque afecta a los espacios naturales de la sierra de Can Dolcet y de Roques Blanque



El tramo final de la autovía del Baix Llobregat (A-2) entre Esparreguera y El Bruc (Anoia) es de los más sinuosos del vial y salva un desnivel de 300 metros entre el punto más alto (túnel del Bruc) y el más bajo (la riera de Magarola). Después de años de reclamaciones, propuestas, tiras y aflojas, el Ministerio de Transportes Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) ha sacado a información pública un anteproyecto de reforma del vial que ha puesto en pie de guerra a los municipios afectados, provocando una airada reacción de oposición tanto entre los ayuntamientos como entre los vecinos y entidades (que han creado una plataforma en contra de la propuesta del ministerio) porque consideran que esta dañará gravemente los espacios naturales de la sierra de Can Dolcet y Roques Blanques.

El anteproyecto de reforma de la autovía A-2 entre Martorell e Igualada fue aprobado provisionalmente por el MITMA hace un mes y se publicó en el BOE del 5 de abril. La obra, con un presupuesto de con 532 millones de euros, permitirá disponer de tres carriles de circulación por cada sentido, por los que se podrá circular a una velocidad de 100 kilómetros por hora.

El próximo martes 24 de mayo finaliza el periodo de alegaciones al proyecto y todos los municipios afectados han anunciado que van a presentar enmiendas, lo mismo que van a hacer “a contrarreloj” las entidades y los vecinos vinculados a la plataforma cívica “No al proyecto de la A-2, Salvemos nuestro entorno”, que aúna a entidades y vecinos de Collbató, El Bruc y Hostalets de Pierola (Anoia).Los posicionamientos en contra versan básicamente sobre los daños ambientales que podría comportar la ejecución de los trabajos, sobre sus dimensiones y también sobre la forma en la que afectarán a la trama urbana de Collbató.

Caminata dominical

La proximidad de la fecha límite para alegar contra el proyecto ha provocado la efervescencia de la plataforma cívica. Este mismo domingo ha convocado su primera gran protesta: una caminata popular por los senderos que resultarían dañados por la variante de la A-2 que finalizará en el polideportivo de Collbató. En paralelo, los opositores al proyecto están desarrollando una campaña informativa de difusión de sus postulados con dípticos informativos, camisetas, pegatinas y QRs También han colocado las primeras pancartas y carteles y han organizado mesas informativas en las urbanizaciones.

El alcalde de Collbató, Miquel Solà, encabeza la oposición municipal al desdoblamiento de la autovía del Baix porque considera que su ejecución comportará “graves afectaciones” debido a que sigue un modelo constructivo “desfasado”, más propio de los años 90 que de la época actual. Solà lamenta que “algunas zonas del pueblo quedarán encapsuladas entre la actual A-2 y la variante”, entre otras afectaciones.

Una rotonda 'tapón'

La futura rotonda de Can Llates es uno de los puntos negros más detectables del trazado. El concejal de Movilidad de Collbató, Josep Estradé, denuncia que la gran glorieta que distribuirá el tráfico de la autovía hacia el núcleo urbano y también el de incorporación al tronco central de la vía, “hará inviable la circulación continuada por la vía de servicio”. Este cambio repercutirá de forma notable en la población porque elimina la salida al vial desde un concurrido hipermercado.

También se suprime el actual acceso directo desde el lateral de la A-2 al túnel de Can Dalmases por motivos técnicos, ya que el túnel quedará demasiado cerca de la nueva infraestructura y no dejará espacio suficiente para trazar una curva que conecte con el paso subterráneo. Los vehículos que quieran acceder a él deberán hacerlo utilizando las calles adyacentes.

Sin licencias de obras

Estradé añade que el acceso a la vía de servicio en dirección a Barcelona se piensa ubicar dos kilómetros antes que el actual, entre El Bruc y Collbató.. Debido a ello, los vehículos que quieran ir a la gasolinera tendrán que atravesar todo el municipio -siguiendo la vía de servicio- para reincorporarse a la A-2 a la altura del polígono de Les Ginesteres. En ese punto, los conductores deberán sortear una última rotonda antes de entrar al tronco central de la variante.

Otro punto “dramático, subraya el concejal de Movilidad de Collbató, es que si se aplica de forma rigurosa la ley de carreteras –que contempla una franja de afectación de 50 metros a ambos lados del futuro vial- puede haber graves consecuencias para los edificios existentes que van a quedar dentro de la zona de exclusión. A ambos lados de la calzada hay un tejido urbano ya consolidado, en el que, como poco, no se podrán conceder nuevas licencias para construir viviendas y también se denegarán los permisos para realizar obras mayores.

Pantallas y soterramiento

El proyecto contempla la construcción de unas pantallas acústicas de unos cuatro metros de altura. Como la carretera hace una pronunciada subida en dirección a Montserrat, a una cierta distancia “estas medidas serán insuficientes”, vaticina Estradé. “zonas más tranquilas, como Casco Antiguo, Hostal Viejo y Ensanche podrían verse perjudicadas por un incremento de la contaminación acústica”, pronostica el edil de Movilidad.

A la vista del contenido del anteproyecto, el alcalde Solà considera más prioritario que el MITMA destine los 530 millones de euros presupuestados a mejorar el actual impacto acústico de la actual autovía o bien a soterrar el tramo que cruza el municipio, lo que reduciría el ruido “y permitiría hacer un carril más para ampliar la capacidad actual”. El alcalde de Collbató se muestra predispuesto “a mejorar ciertas curvas, replantear algunos accesos a la A-2 o a mejorar el nudo de infraestructuras de los municipios vecinos” pero, a su paso por Collbató, el trazado está “sobredimensionado” y acarreará “una afectación paisajística y medioambiental muy grave”.

Destrucción de arbolado

Esta afectación medioambiental es la que quiere evitar a toda costa la nueva plataforma cívica. Según el colectivo, las obras de construcción de la variante de la autovía del Baix supondrá “la destrucción de 60.045 m² de olivos autóctonos, 20.382 m² de almendros, 2.008 m² de fruteros, 228.589 m² de pinar y 6.042 m² de árboles de ribera. La construcción del aparcamiento de gran capacidad para camiones previsto al norte de Esparreguera, también se ha ubicado “justo en el límite con un espacio protegido que forma parte de la Red Natura 2000”.

El trazado de la ampliación de la A-2 atraviesa parcialmente diferentes espacios naturales, como la zona protegida de Roques Blanques, en El Bruc. Además, La variante discurre por la parte alta de la urbanización de Can Dalmases (Collbató) y muy cerca de las urbanizaciones de Serra Alta y Can Fosalba (Hostalets de Pierola), a través de la sierra de Can Dolcet. En ese sector, funciona una pista rural no asfaltada que se utiliza diariamente por senderistas y ciclistas y que desaparecería. “Solo en este tramo se destruirán más de 12 hectáreas de bosque", denuncia la plataforma.

Sí de Esparreguera

Por el contrario, el proyecto satisface parcialmente al Ayuntamiento de Esparreguera (aunque presentará alegaciones) mientras que el Ayuntamiento de Collbató ya ha hecho pública su oposición frontal al proyecto porque comportará “graves afectaciones” y porque sigue un modelo constructivo propio de los años 90 del siglo XX y no de la época actual. El alcalde la localidad, Miquel Solà, lamenta que “algunas zonas del pueblo quedarán encapsuladas entre la actual A-2 y la variante”. dos infraestructuras”.