Castelldefels

El Baix acuña un turismo que impulsa el potencial de la costa hacia el interior

Xavier Adell | Viernes 01 de julio de 2022
El futuro del sector pasa a mejorar el 'capital natural' existente e impulsar la transición verde, la descarbonización y la digitalización.

Potencial y calidad no le faltan. El Baix Llobregat ya es un producto turístico de primer nivel y solo necesita créerselo un poco más para afianzar su poliédrica marca y expandirla más allá del litoral que la vio nacer. La experiencia acumulada con la exitosa oferta de sol y playa -el baluarte más consolidado- se va a aprovechar para ‘colonizar’ el interior de la comarca y situarlo también en primera línea como destino vacacional y de ocio, aprovechando la imparable revolución verde y sostenible que se avecina también en este sector. Y todo, bajo la atenta mirada de la ciudad de Barcelona, el cap i casal que es a la vez un reclamo y una caja abierta de oportunidades para el turismo de proximidad.

El Delta del Llobregat -con Castelldefels como capital- es un veterano del escaparate turístico y tiene claro hacia dónde hay que dirigirse. Por eso ha trazado su ambicioso Plan de Sostenibilidad Turística (pendiente de una ayuda de ocho millones de euros de los fondos europeos Next Generation) que dará paso a un modelo de gestión más ecológico, digital y acorde con los nuevos tiempos. Y es que el futuro del sector pasa “por mejora el capital natural’ existente e impulsar la transición verde, la descarbonización y la digitalización, explica la consejera de Turismo del Consell Comarcal del Baix Llobregat y edil de Collbató, Gemma Rodríguez.

Y el bombeo ‘verde’ de ese corazón deltaico no va a quedarse ahí, se va a aprovechar para impulsar el sector hacia el norte de la comarca, creando nuevas herramientas y atrayendo nuevos visitantes. “Todo el potencial turístico del litoral vamos a llevarlo al interior de la comarca, hasta Montserrat, con nuevas herramientas y nuevos destinos”, explica Rodríguez. “Estamos frente a un gran abanico de nuevas oportunidades. Solo hay que aprovechar el tirón de las playas para vender otros productos turísticos como ‘Los Siete Balcones de Montserrat, Hay mucho por descubrir”, añade la consejera.

Los siete balcones de Montserrat es una iniciativa, todavía en fase de implantación basada en un recorrido por sendos miradores con vistas panorámicas a la mítica montaña. El paquete combina los elementos puramente paisajísticos y de turismo de naturaleza con la promoción de las peculiaridades y atractivos gastronómico o culturales, de Abrera, Esparreguera, Martorell, Olesa, Collbató, Sant Esteve Sesrovires y Castellví de Rosanes. “Los balcones van a ser un reclamo para dar relevancia y dinamizar a cada uno de los municipios”, subraya la consejera, quien apunta que la propuesta estará completamente disponible a finales de año.

Cambio al enfoque de proximidad

Y es que la pandemia del covid-19 ha dado un vuelco a los conceptos básicos del sector turístico. Hasta hace solo dos años, la tendencia generalizada era viajar a destinos lejanos y exóticos, por el confinamiento hizo cambiar el enfoque y centrarlo “en lo que tenemos al lado. Así muchas personas han descubierto que sus municipios hay muchas cosas ver”, indica Fernández. Y esa es,justamente, la base del turismo de proximidad en el que se fundamententa la oferta comarcal. El siguiente paso es que los propios habitantes del Baix tomen conciencia del potencial de su comarca, “se sientan orgullosos de su patrimonio y sean los primeros en recomendarlo”, sostiene la concejal de Collbató.

Eva López, concejal de Turismo de Castelldefels, comparte el postulado de la consejera comarcal y apela al autorreconocimiento. Porque la capital turística del Baix empuña “una marca muy potente, pero nos los hemos de creer. Nos hemos de valorar más y hacer que nos valoren más, porque nos lo hemos ganado”, agrega López. Y lo que vale para Castelldefels vale para el resto de destinos turísticos de la comarca.

La pandemia también ha supuesto un empujón para el turismo cultural e histórico, pero sobre todo para el de naturaleza, y eso ha despertado “la conciencia ecológica de los visitantes”, reconoce Gemma Rodríguez. Es más, “los turistas cada vez buscan más un producto ecológico y sostenible. Y el sector también tiene que concienciarse de ello”, asegura la consejera.

La titular de Turismo del Baix Llobregat reconoce que la vecindad con un gigante del sector como la ciudad de Barcelona es más buena que mala, especialmente porque cada vez son más difusos los límites territoriales. “Un visitante de fuera del área metropolitana no siempre sabe si está en Barcelona o está en otro municipio”, asiente Gemma Rodríguez. Además, a esa duda se suma el aliciente extra de que “el Baix ya tiene una buena carta de presentación propia, con productos turísticos de primer nivel como la Cripta de la Colònia Güell o las cuevas de Montserrat”, que ya de por si atraen al visitante de Barcelona, apunta la edil de Collbató.

Una vía de expansión

La consejera advierte de que no se puede ver a Barcelona como un competidor “porque lo tiene todo” sino más bien como un complemento. Lo mismo opina Eva López: “No tiene sentido luchar contra Barcelona, porque es un monstruo que tiene mucha fuerza, es mejor ser una vía abierta para su propia expansión”. Y más, cuando ya se habla del colapso turístico de la ciudad condal. “El Baix Llobregat tiene que estar preparado para asumir los turistas de Barcelona si fuera necesario”, admite Gemma Rodríguez. Algo que no supone un problema porque la comarca ya es una de las más visitada de Cataluña “Tenemos un buen proyecto de futuro”, concluye la consejera comarcal.

La crisis de los carburantes, un arma de doble filo

La desbocada subida de los carburantes puede acabar beneficiando al Baix Llobregat como destino turístico.

Según el informe “Global Issues Barometer”, realizado por Kantar Insights, el 41% de los españoles tiene previsto viajar menos este año por culpa del alza y ya se ha detectado que muchos ciudadanos están cancelando sus viajes de largo recorrido y se replanteea pasar las vacaciones cerca de casa y desplazándose en transporte público. Pero no pueden lanzarse las campanas al vuelo porque, según la agencia Flappin, el precio de los hoteles y los vuelos ha aumentado hasta un 30% esta temporada lo que también pone en riesgo la recuperación del sector turístico local.