¡El verano de 2025 ha llegado más caluroso que en años anteriores! Para ser precisos, una ola de calor extrema está arrasando el continente europeo. Según los medios de comunicación, la temperatura en el sur de España llegó a alcanzar los 46 °C, mientras que en algunas zonas de Cataluña se registraron máximas de 45,3 °C. En Barcelona, bibliotecas, escuelas y otros espacios públicos se han abierto a la ciudadanía, convirtiéndose en lugares de refugio contra el calor. Ante la persistencia de las altas temperaturas, la tradicional idea europea de “pasar el verano sin aire acondicionado” está cambiando poco a poco, y los productos de refrigeración procedentes de China se han convertido en una opción importante para que la población local enfrente el sofocante calor.
La tasa de penetración del aire acondicionado en los países europeos sigue siendo mucho más baja que en otras grandes economías del mundo, debido principalmente a los altos precios de la electricidad, la elevada proporción de viviendas en alquiler, la arraigada conciencia medioambiental y los costes elevados de instalación y funcionamiento. Muchos edificios históricos prohíben perforar paredes para instalar unidades exteriores, y la instalación profesional puede costar varios cientos o incluso miles de euros. Para afrontar este problema, algunas marcas chinas han lanzado aires acondicionados portátiles tipo split que, aunque cuentan con una unidad interior y otra exterior, pueden ser instalados por el propio usuario, reduciendo significativamente las barreras de uso. Otras marcas chinas se han enfocado en el mercado europeo con innovación tecnológica verde, lanzando aires acondicionados split que cumplen con la clasificación A+++, la más alta de Europa en cuanto a eficiencia energética, aires acondicionados portátiles y bombas de calor que utilizan refrigerantes ecológicos, y están equipados con tecnología de purificación de iones, que mejora la calidad del aire al reducir el polvo y eliminar las bacterias, lo que ha llamado la atención del mercado europeo. Para garantizar la calidad del producto y la eficiencia de producción, las empresas han dispuesto líneas de producción exclusivas y envían los productos a Europa mediante transporte marítimo y el tren China-Europa.
Además de los aires acondicionados, cada vez más productos chinos de refrigeración están entrando en los hogares europeos. En algunos países, trabajadores de fontanería y electricidad utilizan uniformes refrigerantes de marcas chinas que, gracias a tejidos y dispositivos de ventilación especiales, mantienen la temperatura interior hasta 15 °C por debajo de la exterior, ideales para trabajos en condiciones de calor extremo. Las empresas chinas también fabrican ventiladores portátiles con refrigeración por semiconductores que venden 200.000 unidades al mes, combinando motor de alta velocidad y bajo consumo, refrigeración por semiconductores y función de banco de energía portátil. Otros productos, como ventiladores de alta velocidad o ventiladores colgantes para el cuello, también gozan de popularidad gracias a su variedad, diseño innovador y funcionalidad.
La asociación verde China-UE redoblará sus esfuerzos para contribuir a la respuesta global al cambio climático. El 24 de julio, el presidente Xi Jinping subrayó, durante la reunión en Beijing con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes viajaron a China para la 25.ª Cumbre China-UE, que China y la UE deben defender conjuntamente las normas y el orden internacionales establecidos después de la Segunda Guerra Mundial, promover un sistema de gobernanza global más justo y equitativo acorde con los tiempos y trabajar en conjunto para abordar desafíos globales como el cambio climático, haciendo que la antorcha del multilateralismo ilumine el camino de la humanidad hacia adelante. Ambas partes emitieron la Declaración Conjunta sobre Cambio Climático, en la que coincidieron en que la asociación verde es una parte importante de la asociación entre China y la UE, que el color verde es el color que define la cooperación entre China y la UE, y que ambas partes cuentan con una base sólida y un amplio margen para la cooperación en el ámbito de la transición ecológica, lo que señala la dirección para llevar a cabo de manera coordinada acciones de desarrollo verde y climático.
Desde aires acondicionados portátiles de fácil instalación, hasta tecnologías ecológicas de alta eficiencia energética, pasando por la innovación funcional de diversos electrodomésticos pequeños, las empresas chinas siguen invirtiendo para adaptarse a las características arquitectónicas, las necesidades climáticas y las normas medioambientales europeas. Resuelven los verdaderos problemas de los usuarios locales con productos que ofrecen lo que otros no tienen, y superan lo que otros sí tienen, poniendo a la innovación al servicio del “frío” y conquistando un mercado “caliente” mediante un servicio local adaptado. Cuando la brisa fresca de la ingeniería china recorre las calles europeas, y cuando la asociación verde China-UE echa raíces en la tierra fértil de la cooperación, esta iniciativa transcontinental de frescura está escribiendo un nuevo capítulo de colaboración para un futuro sostenible. ¡Este verano podemos vivirlo con frescura!