Mossèn Lluis Alonso Cámara, el que fuera rector emérito de la parroquia de Sant Baldiri en Sant Boi de Llobregat, ha fallecido este sábado 22 de noviembre, según han comunicado fuentes del Bisbat de Sant Feliu de Llobregat y han confirmado desde el Ayuntamietno de la ciudad. La misa por las exequias de Lluís Alonso está previsto que se celebre este mismo lunes 24 de noviembre a las 15.15 horas en Sant Baldirii, la que fue su parroquia durante 36 años.
Lluís Alonso Cámara dedicó gran parte de su vida al servicio de la comunidad de Sant Boi. Fue nombrado rector de la parroquia de Sant Baldiri en octubre de 1978 y permaneció en el cargo hasta su jubilación en agosto de 2014 y desde esa fecha ejercía como rector emérito pese a que ha pasado sus últimos años ingresado en una residencia en el centro de la ciudad. Durante su trayectoria pastoral desempeñó otros roles: fue arcipreste del Llobregat, delegado de Cáritas en el Baix Llobregat durante décadas y miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores de su diócesis.
Según han confirmado personas de su entorno, Mossèn Alonso no solo fue un guía espiritual, sino un firme defensor del patrimonio y de la memoria histórica de Sant Boi. Bajo su liderazgo, se recuperaron tradiciones muy arraigadas, como la Festa dels Tres Tombs, en San Antonio Abad, o las Caramelles en Pascua. Alonso también presidió el Patronato de la Llar Sant Josep, una residencia para mayores con la que tuvo una estrecha conexión incluso tras su jubilación y en la que ha pasado ingresado sus últimos días.
En 2003, el Ayuntamiento de Sant Boi reconoció la trayectoria del párroco y su dedicación a la ciudad concediéndole el título de Hijo Predilecto, durante un homenaje popular que subrayó la honda impronta que el sacerdote había dejado en la ciudad. El consistorio samboyano, a través de sus redes sociales, ha expresado su “profundo pesar” por su fallecimiento, recordando sus más de tres décadas al frente de la parroquia de Sant Baldiri. También están siendo muchos los feligreses que están dejando mensajes conmovedores sobre el fallecido en redes destacando que era “una buena persona” o mostrando “una sincera estima y admiración por su cercanía y apoyo durante años.”
Tras la noticia de su muerte, también están siendo muchos los feligreses y vecinos que están dejando mensajes conmovedores sobre el fallecido en redes destacando que era “una buena persona” o mostrando “una sincera estima y admiración por su cercanía y apoyo durante años”, volcando de esta forma su gratitud, con comentarios como: “Sus charlas prematrimoniales fueron geniales “Una noticia muy triste. El Padre Lluís ha estado presente en momentos trascendentales de mi vida y la de muchos samboyanos,” “Muchos recuerdos de mi infancia. Gracias por su bondad y servicio”,, “Una excelente persona que me enseñó muchas cosas”. “Siempre te recordaremos. Una pena.” , entre otros.
En conjunto, estos mensajes muestran el profundo impacto que tuvo Mossèn Alonso en la comunidad de Sant Boi: no solo como pastor, sino como amigo, consejero y figura clave en la vida personal de muchos. La variedad de comentarios —de fe, cariño, reconocimiento— refleja el legado humano y espiritual que deja tras su partida.
Quienes conocieron y convivieron con Mossèn Lluís destacan su capacidad para conectar con la gente, su entrega a la caridad y su empeño por mantener viva la piedad popular. Tal como recogía en una de sus ediciones Catalunya Cristiana, Alonso solía predicar con ejemplos cotidianos, siempre disponible para celebrar la Eucaristía, escuchar confesiones o acompañar a quien lo necesitara. Su partida deja un profundo vacío en la comunidad de Sant Boi, pero su legado perdurará en su iglesia, sus tradiciones y en el recuerdo de todos aquellos a los que acompañó con ternura y fe.