Ubicado en Sant Just Desvern, el emblemático Walden 7 es mucho más que un bloque de viviendas: es una “ciudad vertical”, concebida como un experimento urbano-social que mezcla arquitectura, comunidad y modulaciones espaciales.Con una superficie construida total de 31.140 metros cuadrados, dispone de 446 apartamentos, se organiza en 16 plantas y parte, en su base, de un módulo cúbico de 5,3 × 5,3 metros (y altura de 2,5 m). A partir de esa célula estructural se construyen las viviendas.
Cada vivienda puede componerse de uno, dos, tres o hasta cuatro módulos, según las necesidades. Esto permite configuraciones variadas: desde estudios compactos (un módulo) hasta apartamentos más amplios (varios módulos), incluso también dúplex.
El Walden 7 es mucho más que pisos: su diseño incluye un complejo entramado de torres, pasarelas, patios, espacios comunitarios y conexiones verticales y horizontales
El edificio está formado por 18 torres desplazadas desde su base, dispuestas en curva, entrando en contacto unas con otras. Estas torres organizan el edificio alrededor de siete patios interiores interconectados, un verdadero “laberinto vertical” interno. Las circulaciones de acceso (escaleras, pasarelas, balconadas) se dispersan por distintos niveles, garantizando que buena parte de los apartamentos tengan doble orientación: hacia la ciudad y hacia los patios interiores. En la planta baja estaban previstos espacios públicos: tiendas, bares, salas de reuniones o de juego; y en la cubierta o terraza se planificaron dos piscinas.
El concepto de “ciudad en el espacio” se materializa en una volumetría que rehúye el bloque rectilíneo tradicional. En lugar de ello, Walden 7 apuesta por la variabilidad, la interconexión y la posibilidad de reconfigurar espacios. Gracias a los módulos cúbicos y su agrupación mediante desplazamientos y superposiciones, se consiguió un diseño tridimensional complejo: distintas alturas, vacíos, patios, pasarelas y zonas comunes, con una sensación espacial que trasciende la mera vivienda.