Los anuarios, los grupos de estudio económico, las universidades, el empresariado a través de sus asociaciones y por supuesto los políticos han celebrado una realidad económica que resalta a la comarca del Baix Llobregat como la tercera potencia de Cataluña con un 11% del PIB catalán, con un paro a la baja del 7,8% entre sus 842.000 habitantes y sobre todo, que sus 21.091 empresas, sin depender de un sector concreto, son más resilientes que las de otras zonas industriales más especializadas y por ello más frágiles en los ciclos económicos adversos, -caso de Valencia y del País Vasco-, por la alta competitividad industrial y las políticas comerciales cambiantes de países líderes como pueden ser los EUA y los BRICS.
Estas, no son líneas patrocinadas, ni tan siquiera obligadas por ningún ‘lobby’ o de grupos de opinión. Se expone con libertad, que existe aún hoy, un gran agujero de actividad industrial, que se ampliará en muy poco tiempo, dadas las nuevas circunstancias geopolíticas en que se encuentran España y sus aliados, sean en la UE o en la OTAN. Y es este: la industria de armamento o Defensa, como quieran.
España es requerida por Trump con regularidad e insistencia en foros internacionales públicos, -el último en Davos-, para que invierta el 5% del PIB en Defensa. El Gobierno actual, a través del Jefe del Gobierno Pedro Sánchez y su ministra Robles, no piensan cumplir con el mandato OTAN, aunque el holandés Rutte se lo exija también.
En Junio del 2025, en el llamado “Compromiso de Gales”, todos los países de la OTAN se comprometieron a subir el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB respectivo.
España continua timando con las cifras y comunicados oficiales, ¿es el 2,1%, será el 3,1%, se llegará al 5%? Son preguntas, son dudas más que respuestas, dado el condicionamiento gubernamental español a grupos de izquierda y extrema izquierda, tradicionalmente contrarios al gasto en Defensa.
Sin embargo las cifras en juego son de respeto, los 381.000 M de euros que gastarán los países de la UE en armamento son un 2,1% del PIB UE. Hay países como Alemania, Francia e Italia que ya cuentan con potentes grupos industriales de Defensa, y cuyas acciones por supuesto cotizan, experimentado un importante subidón en sus cotizaciones, dado el incremento de conflictos bélicos y en especial el ucraniano que ya lleva más de cuatro años de lucha, alterando el juego de equilibrios instaurado al final de la II GM. Los ejércitos se rearman con nuevas armas electrónicas, como por ejemplo los drones en todas su modalidades letales y exploratorias; también los satélites de comunicaciones y por supuesto la cohetería de gama variada.
España va con retraso y solo Indra aparece como un gigante cojo, por su fallos e insuficiencias, esperando su fusión con Mecanizados Escribano que desde 1989 en un taller familiar (un padre y dos hermanos) de mecanizado en Coslada han creado una gran empresa de defensa que espera solo unos requisitos legales para fusionarse con Indra, previo intercambio accionarial. De momento, el ingeniero Ángel Escribano uno de los dos hermanos socios, es ya presidente de Indra. Indra también está en Sant Joan Despí con 1.500 empleados, trasladada de BCN. Se espera mucho de ella. Aunque dada la agilidad empresarial de la comarca, el pastel industrial de Defensa debe ampliarse a más actores.
Tarradellas, un simple agente comercial autodidacta, fue capaz de reorganizar la industria del armamento en plena guerra civil, centralizando y coordinando la producción de armas y municiones para abastecer el frente; logró entenderse con la CNT e incautó instalaciones y las adaptó. Tal fue su éxito que Madrid recuperó sus competencias en el tema. Tarradellas demostró como conseller de Economía que con determinación y las ideas claras, se puede lograr un cambio de actividad industrial, completarla o mejorarla en un breve tiempo. Ahora las cantidades que deberán dedicarse a la Defensa pueden ser un estímulo industrial para nuestra comarca y su amplia red de pymes, que sobrevivieron al Covid-19 con créditos UE y exportando. Ahora les llega una nueva oportunidad, porque los fondos UE irán escaseando y en todo caso serán finalistas y muy controlados.
Tenemos en Castelldefels instalaciones aeroespaciales en la facultad de Ingeniería aeronáutica. Hay suministradores de componentes para el AIRBUS; pero nos falta organizar el asunto que desde las patronales se podría facilitar. Las organizaciones pacifistas en Cataluña están muy bien organizadas y subvencionadas; su labor de seguimiento del tema es exhaustiva , y crean conceptos como -la Banca Armada- por sus colaboraciones y créditos para la industria de defensa. Sin embargo durante el año previo al “procés” en el Parlament; aparecieron grupos que exponían sus ideas sobre el nuevo Estado en ciernes y algunos de ellos, abordaron aspectos de la Defensa y del ejército. Opinaban sobre campos de maniobras, armamento necesario, espionaje; y siempre sobre el soporte de los Mossos d’Escuadra, hoy ya 20.000 efectivos, un ejército “bonsai”. Al escucharles hasta te parecía posible que funcionaría; pero de Aviación y flota no hablaron nunca. Sin embargo, actualmente el armamento aeronaval, es la clave.
Así pues, se hace necesario no debatir sino impulsar una ampliación del mapa industrial comarcal, donde nos aparece de momento el gran agujero del déficit en industria de Defensa y armamento. Mecanizados Escribano empezó en un pequeño taller de un polígono precario madrileño, con tornos manuales, activados por un padre y sus dos hijos, ayudados por la esposa y madre Constancia, que hoy tiene hasta una Fundación con su nombre. ¿No surgirá entre nosotros una empresa de estilo pyme que produzca para el complejo industrial de la Defensa? Tenemos hasta cuartel de revisiones en Sant Boi.
Amancio Ortega y Rosalía Mera fabricaban batas de boatiné en una tienda. Después, surgió ZARA y hasta ahora. Todo es encontrar un hueco, un nicho industrial, una oportuna demanda en la cadena de producción.
Por otra parte en la comarca hay proyectos de ‘hubs biomédicos’ en Esplugues y L’Hospitalet y el gran complejo psiquiátrico de Sant Boi con investigadores del tema.
Pero de alguna manera son redundantes, son ampliaciones de una actividad de servicios que existe y ya funciona.
Para acabar, en nuestra comarca hace mucho tiempo existió una empresa de cartuchería “Pruño” con fábrica en Sant Esteve Sesrovires y tenemos también industrias GAMO de carabinas y pistolas recreativas, líder europeo del tema, con fabrica en Sant Boi.
Es una prueba de una actividad escasa y diseminada, a diferencia del País Vasco, donde existe una tradicional y reputada industria armera exportadora, siendo el 4,93% del PIB vasco. A pesar de ETA y del independentismo, y hasta de sus secuelas “pacifistas”. III