La muerte no es el final? ¿Qué sucede cuando morimos? ¿Hay algo más allá después de exhalar el último suspiro? Con respecto a las experiencias extrasensoriales y extracorpóreas que relatan quienes han estado a punto de morir… ¿Vemos… lo que queremos ver? O, como afirma uno de los personajes de la novela de Dan Brown, El último secreto: “…cuando mueres, mueres. Y punto.”
Desde siempre el ser humano ha tratado de obtener respuestas ante estas y otras preguntas relacionadas con el final de la vida que cada persona ha de afrontar en cualquier momento de su trayectoria vital. Antes o después, por las más variadas circunstancias o sencillamente por el agotamiento biológico, todos tenemos una fecha de caducidad vital no datada…pero no es fácil aceptar que así acabe un proyecto casi perfecto de existencia, solo limitado por la “imperfección” de la muerte.
Salvo situaciones puntuales, como puede ser el sufrimiento insoportable de ciertas enfermedades sin posibilidad de remedio, las personas nos aferramos a la vida…y buscamos consuelo, cuando lo inevitable sucede, cuando el final acontece, en la esperanza de que el final físico no suponga la desaparición en el vacío en todos los sentidos.
Es por ello que, posiblemente desde nuestra aparición en el planeta como especie, las sucesivas civilizaciones que nos precedieron han tenido muy presente las expectativas de una posterior “existencia” que se iniciaría luego del postrer aliento vital.
En las épocas prehistóricas, diferentes vestigios hallados documentan rituales que seguramente tendrían un significado en la línea de trascender luego del fallecimiento. Desde que tenemos testimonio escrito, todas las culturas han incidido en la búsqueda de “caminos”, rutas existenciales podríamos decir, que nos conduzcan al ansiado estado de vida después de la vida.
En ese anhelo de trascender, de no finalizar en este mundo nuestro recorrido, han profundizado, con mayor o menor aceptación, diferentes opciones religiosas, corrientes filosóficas y modelos espirituales que tenían, y tienen, en común todas ellas el mismo objetivo: ofrecer al ser humano la ilusión de que superar el temido momento de la muerte solo es un paso obligado para alcanzar otro estadio de existencia mucho más placentero que el vivido hasta el momento del óbito. Y eterno.
En esta dirección compartida se han desarrollado prácticamente todas las religiones de las que tenemos conocimiento desde los orígenes de la humanidad.
“…las únicas religiones que sobreviven son las que ofrecen una solución al principal miedo de la humanidad, la muerte” (en un pasaje del libro). El Paraíso de los cristianos, el Gingul de los judíos, la Jannah de los musulmanes, la Devaloka de los hindúes y de los budistas…todas parecen ser las soluciones que han convencido a miles de millones de seres humanos a lo largo de las diferentes etapas históricas y hasta nuestros días. Con excepción de los que se alinearían con la afirmación enunciada al principio del texto: “…cuando mueres, mueres. Y punto.”
EL ÚLTIMO SECRETO (Planeta, 2025), de DAN BROWN (Estados Unidos, 1964) tiene como eje central, en el desarrollo de una compleja trama, el “devenir” del ser humano tras el fallecimiento, la búsqueda de la respuesta a las preguntas que todos (o casi todos) nos hacemos ante el desenlace inevitable, ante el final de nuestra vida: ¿es el final realmente? ¿nuestra conciencia, espíritu, o alma para los creyentes, trasciende, sobrevive y se proyecta en una nueva forma de ser, de existir?
En esta nueva novela, Dan Brown pone a su protagonista estelar Robert Langdon, acompañado de la doctora Katherine Solomon, unos deberes cuasi imposibles: sobrevivir al acoso de la todopoderosa CIA estadounidense que ha puesto en su punto de mira a la científica, dra. Solomon, que pretende publicar un estudio muy documentado sobre todo lo relacionado con la conciencia no local y con la idea de que nuestro espíritu es independiente de nuestro cuerpo físico, en línea con lo explicado anteriormente: muere el cuerpo, pero no desaparece la conciencia del individuo. La CIA considera que esta investigación compromete la seguridad nacional y se pone a la tarea de impedir su publicación.
Seguramente además de lectores entregados tendrá también detractores, pero lo que no se puede poner en tela de juicio es la capacidad que tiene Dan Brown para convertir en ‘best seller’ cada uno de sus títulos: más de 250 millones de libros vendidos en su trayectoria avalan a un autor que ha visto como sus obras, editadas en 56 idiomas, triunfan entre los lectores de todo el mundo. EL ÚLTIMO SECRETO a buen seguro confirmará esta evidencia.
Un último apunte: la novela es, además, una verdadera guía de viaje en el escenario que se desarrolla la trama, la Praga de las cien torres. ¡Ganas enormes de sacar billetes para volar a tan sugerente ciudad! Libro y destino muy recomendables para l@s lector@s empedernid@s. III