La Passió d’Olesa de Montserrat ha comenzado su temporada 2026 con una primera representación que reunió a cerca de 800 espectadores. La emoción y los nervios del estreno se combinaron con la satisfacción del equipo tras meses de ensayos. Este año, se han introducido novedades escénicas para mejorar el ritmo narrativo y dar más protagonismo a personajes femeninos como María Magdalena y la Mare de Déu. Las próximas funciones se llevarán a cabo hasta el 1 de mayo.
La Passió d’Olesa de Montserrat ha dado inicio a su temporada 2026 con una primera representación que ha atraído a cerca de 800 espectadores. Este evento, celebrado el pasado domingo, estuvo marcado por la emoción y los nervios típicos del estreno, así como por la satisfacción del elenco y del equipo técnico después de meses de ensayos intensivos.
La apertura de la temporada ha confirmado la buena acogida del público hacia un espectáculo que sigue evolucionando para mejorar su ritmo narrativo y la calidad escénica, sin perder la esencia de una de las tradiciones culturales más significativas no solo de Olesa de Montserrat, sino también de toda Cataluña.
Adriana Llobera y Tona Cerdeira, quienes interpretan a Maria Magdalena y la Mare de Déu respectivamente, han compartido sus impresiones sobre el estreno. Ambas actrices han expresado que esta experiencia siempre se vive con una mezcla de ilusión y responsabilidad tras semanas de ensayos. Llobera ha destacado que los personajes femeninos han ganado en profundidad y reconocimiento en los últimos años, permitiendo al público identificarse más con ellos.
Jaume Paltor, quien encarna a Jesús, también se mostró satisfecho con el desarrollo de la función y la respuesta del público. Según él, la actuación fue muy bien recibida a nivel coral, lo que se tradujo en aplausos al final del espectáculo. Paltor mencionó que cada nueva temporada brinda la oportunidad de explorar nuevos matices en su personaje, haciendo hincapié en el trabajo continuo del equipo para encontrar el tono adecuado en un texto escrito en verso.
Xavier Povill y Pau Povill, miembros del equipo de dirección, valoraron positivamente las novedades implementadas este año. Xavier explicó que algunos cambios se realizaron para reforzar el ritmo narrativo y hacer más comprensibles las motivaciones de los personajes. Entre las innovaciones destaca una mayor presencia del personaje de la Mare de Déu en el Sermón de la Montaña y una nueva interpretación del milagro de la resurrección del hijo de la viuda de Naín.
Pere Quer, presidente de La Passió d’Olesa, subrayó el esfuerzo colectivo necesario para llevar a cabo cada temporada. Destacó que el estreno es un momento crucial que refleja todo el trabajo realizado durante meses por centenares de colaboradores. Quer enfatizó que mantener un espíritu innovador es fundamental para seguir ofreciendo propuestas artísticas completas sin renunciar a las raíces populares profundamente arraigadas en el municipio.
El alcalde Marc Serradó también participó activamente en el evento y destacó el ambiente vivido durante esta primera representación. Resaltó cómo tanto los actores como los colaboradores compartieron nervios e ilusión antes del inicio. Además, mencionó que se vendieron más de 800 entradas, lo cual marca un buen comienzo para consolidar el éxito artístico logrado en temporadas anteriores.
La temporada 2026 incluye un total de ocho representaciones hasta el 1 de mayo. Las próximas funciones están programadas para los días 21 y 28 de marzo; así como el 3, 12, 19 y 25 de abril; finalizando con una última función el 1 de mayo. Todas las representaciones contarán con subtítulos simultáneos en castellano e inglés.
La Passió d’Olesa es una tradición escénica con casi cinco siglos de historia. Documentada por primera vez en 1538, ha evolucionado hasta convertirse en un gran espectáculo teatral que forma parte integral del patrimonio cultural catalán. El texto actual fue escrito por Joan Povill i Adserà y revisado hasta alcanzar su versión definitiva alrededor de 1960. La música fue compuesta por Josep Maria Roma y grabada por la Orquesta Sinfónica del Vallès junto al Cor Madrigal.
La escenografía y vestuario son obra del escenógrafo Pere Francesch i Subirana, quien ha aportado elementos tridimensionales que enriquecen aún más esta emblemática representación.