A partir del 31 de marzo, se implementará una nueva regulación semafórica en la intersección de la BV-2002 y el camí de Can Pasqual para mejorar el acceso al barrio de Sant Roc. Se inhabilitará el carril de giro a la izquierda, obligando a los vehículos a continuar hasta la rotonda de les Ovelletes para realizar un cambio de sentido. Esta medida busca aumentar la fluidez del tráfico y reducir riesgos en la zona. La línea L61 también verá alterado su recorrido.
La Diputació de Barcelona ha anunciado una serie de cambios en la circulación en la intersección entre la BV-2002 y el camino de Can Pasqual, con el objetivo de mejorar el acceso al barrio de Sant Roc. Estas modificaciones entrarán en vigor el próximo 31 de marzo.
Entre las principales novedades, se inhabilitará el carril de giro a la izquierda existente. Los vehículos que se dirijan hacia Sant Vicenç dels Horts y deseen acceder al camino de Can Pasqual deberán continuar hasta la rotonda de les Ovelletes, ubicada a unos 700 metros, realizar un cambio de sentido y regresar en dirección a Sant Boi de Llobregat para girar a la derecha y acceder al barrio.
La actuación contempla la implantación de una nueva regulación semafórica que organizará todos los movimientos en esta intersección. Esta medida tiene como finalidad mejorar significativamente la incorporación de los vehículos que provienen del camino de Can Pasqual a la carretera BV-2002, lo que permitirá reducir situaciones de riesgo y aumentar la fluidez del tráfico.
La decisión de eliminar el carril de giro a la izquierda se fundamenta en criterios técnicos derivados de simulaciones de tráfico. Estas simulaciones han demostrado que mantener todos los movimientos actuales podría comprometer el nivel adecuado de capacidad en la intersección.
El giro a la izquierda representa solo un 1% del tráfico durante las horas punta, lo que equivale a aproximadamente 25 vehículos sobre más de 2.500. Sin embargo, este movimiento genera una afectación considerable en los tiempos de regulación semafórica, perjudicando al resto de los flujos vehiculares.
En cuanto al transporte público, la línea interurbana L61, que conecta Sant Boi con Barcelona, también experimentará cambios en su recorrido. Los autobuses deberán seguir el mismo itinerario alternativo que los demás vehículos para llegar al barrio de Sant Roc, lo que implicará un incremento aproximado de 1,5 km y un aumento del tiempo del trayecto entre 3 y 4 minutos.
La Diputació se ha comprometido a evaluar esta reordenación del tráfico una vez esté operativo el nuevo acceso B-25 a Sant Boi.