En los últimos cuatro años, independientemente de los cambios en el panorama internacional, China y España han priorizado sus lazos bilaterales al diseñar sus políticas exteriores, respetando los intereses esenciales y las principales preocupaciones del otro, y actuando como socios fiables. España reafirmó su compromiso con el principio de una sola China. Ambas partes acordaron intensificar la comunicación estratégica y decidieron establecer mecanismos de diálogo diplomático y estratégico para lograr, mediante un mayor entendimiento, un apoyo mutuo y una estrecha cooperación, un crecimiento más estable y sostenible de la relación bilateral.
La cooperación chino-española redunda en beneficio de ambos pueblos, responde a la tendencia actual y refuerza la capacidad y confianza de ambas partes para seguir sendas de desarrollo soberanas. Durante el encuentro con el Primer Ministro Sánchez, el Presidente Xi Jinping señaló que ambas partes deben captar las oportunidades, procurar juntos el desarrollo propulsado por la innovación, fortalecer la cooperación en ámbitos como el comercio, las nuevas energías y la economía inteligente, y alentar intercambios en la cultura, la educación, la investigación científica y los deportes, con miras a impulsar una Asociación Estratégica Integral binacional más fructífera y traer más beneficios a ambos pueblos. La colaboración en nuevas energías ya ha dado resultados fructíferos, contribuyendo a la transición ecológica, ayudando a hacer frente a un panorama internacional convulso y entrelazado, y sentando un precedente de apertura y cooperación. Durante la visita, el primer ministro Li y el presidente Sánchez presidieron la firma de 15 documentos de cooperación en áreas como economía, comercio, educación, agroalimentación, ciencia y tecnología. Asimismo, acordaron seguir implementando el plan de acción para fortalecer la asociación estratégica integral, potenciar la cooperación en comercio, energías renovables y economía inteligente, y estrechar los vínculos sociales y culturales.
En los últimos años, las relaciones económicas y comerciales entre China y España se han desarrollado de manera estable y con abundantes resultados. En 2025, el volumen comercial bilateral superó los 55.000 millones de dólares estadounidenses, con un crecimiento interanual de casi el 10%. La estructura comercial se ha optimizado continuamente, aumentando la proporción de productos de alta tecnología y alto valor añadido. La inversión bilateral acumulada se acercó a los 11.000 millones de dólares, y la cooperación en cadenas industriales y de suministro se ha profundizado constantemente, lo que refleja plenamente la complementariedad y resiliencia de ambas economías. Entre los documentos firmados, dos memorandos de entendimiento —sobre el desarrollo de la cooperación relacionada con la iniciativa “Compartir el Gran Mercado· Exportar a China” y sobre el fortalecimiento de la cooperación económica y el fomento de inversiones sostenibles— impulsarán la alineación estratégica y comunicación política, profundizarán la cooperación en cadenas industriales y crearán más proyectos de beneficio mutuo. Ambas partes organizaron conjuntamente el Encuentro China-España de Empresas Innovadoras, con la participación de más de 100 representantes empresariales, quienes mantuvieron animados debates sobre experiencias de cooperación empresarial, inversión y cooperación en investigación y desarrollo tecnológico, profundizando la comprensión mutua y consolidando la confianza en la cooperación.
El sólido comienzo de la economía china brinda nuevas oportunidades a España. Los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de China muestran que en el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de China alcanzó los 33,4193 billones de yuanes, con un crecimiento interanual del 5.0%; el valor agregado de la industria a gran escala creció un 6.1% interanual; el valor agregado del sector servicios aumentó un 5.2%; y el volumen total de ventas minoristas de bienes de consumo alcanzó los 12,7695 billones de yuanes, con un aumento interanual del 2.4%. Estos resultados, sólidos y dinámicos, reflejan la fuerte resiliencia y confianza en el desarrollo de la economía china, ofreciendo un vasto mercado y espacios de cooperación a todos los países del mundo, incluida España.
Actualmente, China promueve un desarrollo de alta calidad a través de una apertura de alto nivel, avanza de manera estable en su apertura institucional y se esfuerza continuamente por optimizar su entorno empresarial. El mercado de escala supermasiva de China, su completo sistema industrial y sus ricos escenarios de aplicación brindan facilidades para que productos agrícolas y alimentos de alta calidad, manufactura de gama alta, tecnologías verdes y servicios culturales y turísticos españoles entren en el mercado chino. También crean condiciones para que las empresas españolas participen en la cooperación en nuevas áreas como energías nuevas, economía digital y fabricación inteligente en China.
Quienes comparten aspiraciones no se ven frenados por montañas ni mares. Bajo el liderazgo de alto nivel y los esfuerzos conjuntos de ambas partes, la asociación estratégica integral entre China y España sin duda avanzará de manera estable y duradera. La cooperación pragmática en todas las áreas dará necesariamente más frutos, brindando mayores beneficios a los pueblos de ambos países e inyectando más energías positivas a la paz y el desarrollo mundial.