El sindicalista empresario o ¿qué hay de lo mío?
Miércoles 23 de julio de 2014
Los caminos del Señor son inescrutables, y aunque la parábola diga que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios, el caso de los sindicalistas es distinto y a la mayoría su experiencia como representante de los trabajadores les resulta una vía directa para luego formar parte del “staff” de una gran compañía.
Este es el caso de Ciriaco Hidalgo, que fue dirigente de UGT en el Baix Llobregat, y que acaba de ser fichado por Seat como gerente de relaciones gubernamentales e institucionales de la compañía.
Ciriaco, que es uno de los hombres de José Montilla, fue asesor del ex presidente de la Generalitat como director de la oficina de análisis de políticas económicas. En el primer tripartito, había sido Secretario General del Departamento de Treball, donde entró de la mano del conseller José María Rañé, otro líder sindical de UGT del Baix Llobregat al que Montilla le buscó el acomodo de ser el Presidente del Consejo Económico y Social de Cataluña, un organismo en el que se trabaja poco pero que en el que se consigue un sueldo pagado por el erario público que permite mantener un estatus de vida alto.
Antes de incorporarse a Seat, y tras su salida del Govern, Ciriaco Hidalgo había sido designado consejero y máximo responsable del proyecto Barcelona Zona Innovació, desarrollado por el Consorci de la Zona Franca. El Consorci de la Zona Franca es uno de los últimos bastiones que todavía controla el PSC, pero con el posible cambio de Gobierno después de las elecciones del 20-N, esta institución pasará a ser gobernada por el PP si se confirman las encuestas que dan a Mariano Rajoy como vencedor.
Tantos años negociando convenios con Seat, como representante de UGT, como miembro del Govern en el departamento de Treball y luego como asesor del President Montilla, han allanado el camino hacia la dirección de la filial española del grupo alemán Volkswagen. De hecho, el fichaje de Hidalgo en Seat ha sido apadrinado por el vicepresidente ejecutivo de relaciones gubernamentales e institucionales de la compañía y del Grupo VW en España, Ramón Paredes, que con anterioridad había desempeñado la responsabilidad de la dirección de recursos humanos en la compañía y con el que el antiguo sindicalista negociaba durante los conflictos laborales y convenios, pero al otro lado de la mesa, ya que Paredes era el representante de la empresa. Es de bien nacidos ser agradecidos.
Nos cuentan en Seat que la misión de Ciriaco Hidalgo va a ser que la marca automovilística de fabricación española sea la referencia para las flotas de las administraciones y las de las grandes empresas. Difícil lo va a tener Hidalgo para conseguir en estos tiempos de recortes presupuestarios que los Ayuntamientos, Diputaciones y gobiernos regionales cambien sus flotas o que las policías renueven su parque automovilístico. Máxime, cuando en la mayoría de estos organismos ya no gobiernan los “suyos”, es decir, los socialistas.