Miércoles 23 de julio de 2014
Tiempos de tribulaciones también para los dirigentes socialistas, aunque para los capitanes del PSC de la comarca del Baix Llobregat la incertidumbre es menor porque tienen la sartén de la confección de las listas electorales en sus manos y por el mango, de modo que no tendrán que ir a nadie con el cuento de “¿qué hay de lo mío”.
Ellos han decidido colocarse en las listas electorales al Congreso de los Diputados y en posiciones seguras, a menos que este sábado, 8 de octubre, no se produzca una rebelión de las federaciones en el momento de cerrar y aprobar definitivamente las candidaturas.
La mesa pequeña del PSC en la que se decide quién va y quién no va en las listas electorales, la ejecutiva, sigue en manos de los “capitanes” de la comarca del Baix Llobregat. El adelanto electoral de las generales al 20-N fue la excusa para no celebrar el décimo segundo congreso del PSC en octubre. En el congreso aplazado seguro que los ilustres del socialismo catalán de nuestra comarca, como el secretario de organización, José Zaragoza, José Montilla e Iceta (estuvo en el ayuntamiento de Cornellà) deberán dejar paso a una necesaria renovación, después de las debacles electorales cosechadas por el PSC en las autonómicas catalanas y las municipales.
Pero ellos a lo suyo, a confeccionar listas continuistas y con los dirigentes del actual aparato por delante. Efectivamente, la ministra de Defensa y ex concejal de Esplugues, Carme Chacón, encabezará la lista por Barcelona, pero muy cerca de ella estará el secretario de organización del PSC, José Zaragoza, que así se procura una salida prestigiosa de la ejecutiva del partido como diputado en el Congreso. También ha trascendido que José Montilla iría al Senado, como si no tuviera poco con su pensión del 80% de lo que cobraba como presidente de la Generalitat. El todavía líder del PSC, que abandonó su escaño en el Parlament catalán tras la estrepitosa derrota electoral frente a CiU, tiene estatus de ex-presidente de la Generalitat. Y todos los ex-presidentes de la Generalitat de Cataluña, tienen una serie de derechos, de acuerdo con la Ley del Estatuto de los ex-presidentes.
Entre estos derechos de que goza Montilla destacan los siguientes: Tratamiento de Presidente, sueldo vitalicio hasta los 65 años, del 80% de lo que cobra el presidente de la Generalitat en activo; pensión vitalicia a partir de los 65 años, del 60% de lo que cobra el presidente de la Generalitat en activo o pensión de viudedad a favor del cónyuge, del 50% de la pensión que cobra el ex-presidente en caso de fallecimiento, entre otros. Así pues, Montilla cobra como ex-presidente nada menos que 115.224,96 euros anuales. Esta cantidad es muy diferente a la que hubiera recibido el ahora presidente de la Generalitat en funciones si no hubiera renunciado a su escaño. Y es que el sueldo de un diputado de la oposición es de 43.697,78 euros.
Se da la circunstancia, además, que el socialista cobra más que sus dos antecesores, Pasqual Maragall y Jordi Pujol. Y es que Maragall, que nació en 1941, tenía 65 años cuando dejó la presidencia y, por tanto, en lugar de cobrar el 80% del sueldo directamente pasó a cobrar el 60%. Exactamente lo mismo es lo que ha sucedido con Jordi Pujol, quien dejó el cargo en el año 2003 con 73 años
Además, en las listas del PSC también se ha colocado Isaías Táboas, que fue la mano derecha de Montilla en la presidencia de la Generalitat, así como el ex alcalde de L’Hospitalet y ex ministro de Trabajo, que también fue presidente de la Diputación de Barcelona, Celestino Corbacho, que ahora es diputado en el Parlament catalán pero que aspira a representar a Cataluña también en el Senado como Montilla. Para que luego digan que el Senado es una cámara prescindible que no sirve para nada. La “guerra” entre las federaciones está servida y los codazos para estar en las listas, garantizados.