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El Parc Agrari La joya agrícola

Parc Agrari, Premio al Afluente Verde

Martes 20 de enero de 2015
Casi 3.000 hectáreas de superficie conforman este corazón agrícola que sigue latiendo, de manera casi inexplicable, en el seno del Baix Llobregat.

En la zona más poblada y densa de toda la comarca -y posiblemente de toda España- y entrecruzada con infraestructura de todo tipo, el Parc Agrari ahí sigue vertebrando la comarca desde el sur hasta municipios como El Papiol o Pallejà. Con una historia milenaria, ligada a la agricultura, pero sobre todo a quienes la cultivan, el Parc Agrari sigue siendo la joya del primer sector.

Es indiscutible que pese a la aprobación del Plan General Metropolitana en (1976), que preveía una superficie de suelo rústico de 2.700 ha, con la modernización de los municipios del Baix y de la zona metropolitana, el Parc Agrari ha sufrido paulatinamente impactos periurbanos importantes. De hecho, sigue siendo una incógnita el futuro de toda esta extensión que, más allá de lo agrícola, que no es poco, sigue sin ser productiva para muchos.

Por su parte, la ciudadanía ha devuelto a este Parc Agrari la importancia que merece con un mayor interés y reclamo por los productos de proximidad, algo que también se ha fomentado desde las administraciones que conforman el Consorci. Iniciativas como el distintivo ‘Producte Fresc’ o la tienda online conocida como ‘El camp a casa’ son un ejemplo.

Productos de km. 0 y de calidad que ofrecen, además, una variedad incuestionable. Los árboles frutales destacan en la zona más norteña del parque con las cerezas como principales protagonistas pero con el predominio también del melocotón, la ciruela, la manzana o la pera. Incluso la viña tiene un hueco en esta zona que está incluida en la denominación de origen del Penedès. Ya en la zona baja del Llobregat, el cultivo de productos de huerta domina el paisaje por su proximidad al mar. La alcachofa de El Prat y de Sant Boi y los espárragos de Gavà son los productos estrella de la zona. Pero las posibilidades de esta tierra son casi infinitas: rábanos, zanahorias, cebollas, puerros, acelgas, coliflores, judías conviven gracias a la calidad de los acuíferos.

Esta parte agrícola convive con un complejo inventario de especies florales y animales que envuelven a decenas de construcciones tradicionales como Can Comes o la famosa Ricarda de El Prat. III