Una dècada amb tu - 2015

El Llobregat

Año electoral de malos humos

Año electoral de malos humos

En este año eminentemente político, solo un episodio ha podido hacer frente, en lo económico, al movido contexto de comicios: se trata del caso conocido como ‘Diesel Gate’ o lo que es lo mismo el destape de como el Grupo Volkswagen había instalado, obviamente de manera ilegal, un dispositivo para pasar los controles técnicos de emisiones contaminantes de unos 11 millones de vehículos diésel, que se vendieron entre 2009 y 2015.
Muchos de estos vehículos salieron, he hecho, de la planta de Martorell de Seat, en donde –tal y como aseguraba el líder sindical, Matías Carnero, desconocían por completo esto ya que los motores llegaban directamente de las plantas centrales del grupo aptos para su montaje. Inevitablemente, el caso afectó directamente a la compañía más importante del Baix Llobregat justo cuando estaba en su momento más dulce de los últimos años: primero con la incertidumbre de las inversiones que estaban previstas a partir de este 2016 y, segundo, por su futuro dentro del grupo, algo que se llegó a plantear y que sonó en los foros de automoción.

El territorio cerró filas en favor a los trabajadores de Seat, así como en defensa de la compañía, que pasó a ser considerada ‘víctima’ de todo el episodio.

Ahora, con los humos más calmados, todo parece haber vuelto a la normalidad. Seat ha presentado su nueva apuesta, el Seat Ateca, mientras que ha logrado cerrar 2015 con 6 millones de beneficio antes de impuestos. Con Luca de Meo al frente de la compañía, Seat inicia una nueva estrategia empresarial basada en mejorar la imagen como marca.

Tres vencedores
El Baix Llobregat votó a lo largo de 2015 en tres ocasiones con el dato curioso que, a nivel comarcal, vencieron tres partidos diferentes. El PSC en las municipales, Junts x Sí en las Autonómicas y En Comú Podem en las Generales.

La normal se cumplió en el caso de las convocatorias locales en donde si algo destacó es el fin de las mayorías absolutas (quedaron solo tres: Sant Joan Despí, Vallirana y Olesa de Montserrat), así como una decepción de los partidos emergentes, tanto de Ciutadans como de los partidos o agrupaciones de electores paraguas de Podemos.

En las autonómicas, la coalición de Junts x Sí consiguió ser la primera fuerza gracias al voto de los pequeños municipios, mientras que el PSC mantuvo el tipo a nivel metropolitano. En cualquier caso, la sorpresa clara fue para Ciutadans, que pasó por delante del PSC en los comicios, siendo segunda fuerza.

Este ‘boom’ naranja cayó, en cambio, el 20-D, en donde la coalición morada de En Comú Podem venció absolutamente en todos los municipios del territorio; los 31. El electorado prefirió votar un partido de ámbito nacional y, en este sentido, el derecho a decidir pareció clave en unos comicios de más que alta participación. III