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Cristina Espín tras el mostrador de su pastelería, con mascarilla, guantes y pinzas para los alimentos, son algunas de las medidas excepcionales que han adoptado para poder atender a los clientes ante la alerta sanitaria del Covid-19
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Cristina Espín tras el mostrador de su pastelería, con mascarilla, guantes y pinzas para los alimentos, son algunas de las medidas excepcionales que han adoptado para poder atender a los clientes ante la alerta sanitaria del Covid-19 (Foto: Cedida para El Llobregat)

"Sobrevivo de la venta de degustación y pastelería. Del pan no como"

miércoles 18 de marzo de 2020, 16:00h

Cristina Espín. 26 años. De Viladecans. Propietaria de las Pastisseries Llorenç, cuenta con tres establecimientos en la ciudad. Es una de las muchas personas que está prestando servicios de primera necesidad en el Baix Llobregat, ante el estado de alarma decretado por la expansión de Covid-19.

¿Cómo está afectando al día a día del comercio de primera necesidad?

Se ha notado mucho en la clientela habitual. En cafetería no podemos atender. La gente compra mucho pan y poca bollería, porque, al encontrarse confinados en casa, no hacen mucho deporte y no quieren consumir dulces. La venta de pan es mayor que la habitual.

¿La gente tiene miedo a salir a la calle o sigue yendo a comprar?

Hay mucha gente que tiene miedo a salir y contagiarse, mucha. Pero la otra mitad de la población se lo toma a broma, de momento. Porque tengo clientela que va a Sant Ramon a hacer caminatas, o se quieren tomar el café y les tienes que decir que no se puede servir… Aunque cada vez más gente viene a comprar con guantes y mascarilla.

¿Qué medidas de alarma se han aplicado respecto a la distribución?

Depende del distribuidor no entra en el establecimiento y me deja el producto en la calle, por miedo contagiarse o por seguridad. Los proveedores, sí que es verdad, que el fin de semana vinieron muy tarde, aunque al empezar la semana, el lunes y el martes ya volvieron un poco a la normalidad en el reparto.

¿El suministro está garantizado o tendrán que cerrar si se agotan las existencias?

De momento, al estar abierto Gros Mercat, que es el mercado de mayoristas, tengo opción a comprar si me quedo sin bebida, servilletas, lejía… Lo que es la bollería y la pastelería la fabricamos nosotros y no tenemos ningún tipo de problema. Y, respecto al pan, nos lo sirve la panificadora. Así, que, en este aspecto, no tendremos ningún tipo de problema.

Sin problemas de suministro, por lo que comenta, ¿ha variado el horario de apertura?

El horario de apertura lo hemos reducido. En vez de 6:30 a 20:30, estamos de 6:30 a 14 horas. Porque la cantidad de gente que sale por la tarde es prácticamente nula. La mayoría salen por la mañana a hacer las compras, por eso cerramos por la tarde porque si no tendríamos pérdidas.

¿Cuál es el protocolo a seguir?

Coger el pan y todos los alimentos con pinzas. A la hora de atender a la gente, lo hacemos desde la calle, ya que el espacio de entrada es muy reducido. El cambio lo damos en dos bandejas que hemos puesto para evitar contacto con la gente, así la clientela está más tranquila y hay más protección.

¿Ha variado su indumentaria ante la crisis del coronavirus?

Sí. Usamos mascarillas y guantes. Atendemos desde la puerta y tenemos dos bandejas de cobro, una para que el cliente ponga el dinero y en la otra nosotros le devolvemos el cambio. El objetivo es prevenir ante el contagio.

¿Cuánto creen que se alargará esta situación excepcional?

Dicen que 15 días. Aunque yo creo que durará entre 5 o 6 semanas. Sigo el caso de Italia, que es al que más nos parecemos tanto como país mediterráneo y cultura, como por los casos de Covid-19.

¿Tienen más o menos la misma afluencia de gente o ha aumentado/disminuido estos días?

Tenemos la misma clientela, pero sí que es verdad que consumen un poco más de pan.

¿Cómo calificaría la situación para las personas que, como usted, no pueden quedarse confinados en casa por tener que prestar un servicio de primera necesidad?

Mal. Porque al ser un establecimiento de primera necesidad tengo licencia para panadería y degustación, como desayunos, bocatas, cafés… Actualmente, sobrevivo de la venta de degustación y pastelería. Del pan no como. Pero al ser el pan un producto de primera necesidad, seguimos abiertos mientras que me han cerrado la degustación que es mi principal fuente de ingresos.

¿Qué supone el cierre de la zona de cafetería/degustación?

Al cerrarme esa parte y dejarme solo el pan, estamos recaudando muy poco. Mi personal consta de 14 trabajadores. Entonces, para la venta solo de pan, con tres tiendas en Viladecans… He tenido que mandar a casa a 12 de los 14 empleados y estamos nosotros trabajando en primera línea porque no hay movimiento ahora mismo, y menos en la cafetería, porque está cerrada.

¿Y un ERTE?

Según me he informado, solo conceden el ERTE a negocios que por fuerza mayor cierran. El problema es que, si no nos concedieran el ERTE, que parece que no lo harán, tendríamos que cerrar tienda y negocio, porque al 80% de mis trabajadores están contratados para la degustación. Al no ingresar, no puedo mantenerlo. Si pasan 2 meses y tengo los mismos gastos, y un 80% menos de ingresos, no podría seguir manteniendo a 12 empleados que ahora mismo tengo parados porque me han cerrado la zona de degustación.

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