Tras 14 días del inicio de las clases tras las vacaciones navideñas, los datos demuestran la preocupante situación que tienen que afrontar el conjunto de profesorado en los centros
Los datos oficiales de Traçacovid muestran que los centros educativos tienen una preocupante situación ante la nueva variante Òmicron, un total de 122.552 alumnos y 9.046 trabajadores y trabajadoras se encuentran confinados por ser positivo en Covid-19. UGT señala que el Departamento de Educación presume de su gestión realizada ante la crisis, mientras sigue con el lema de que los centros educativos son seguros.
Centenares de docentes han contactado con UGT para denunciar la situación en la que se encuentran a diario, que son un cambio constante de protocolos, información y medios insuficientes para evitar contagios, etc. El sindicato ha recibido una respuesta de “incredulidad y escepticismo” después de trasladar la problemática a la administración educativa. Por ello, UGT ha decidido mostrar la situación de las escuelas e institutos del territorio, entre el 17 y el 21 de enero de 2022, mediante una encuesta a 4.060 docentes de los centros educativos, en qué 493 pertenecen al Baix Llobregat.
Una gran parte de docentes se mostraban al tanto del cambio de protocolo en la gestión de casos positivos, mientras que un 10,8% no lo estaba, una cifra alarmante que expresa no haber sido informado teniendo en cuenta el riesgo en este sector. La gran mayoría que sí que han sido informados, lo han recibido principalmente por las direcciones del centro educativo, seguido de otras vías de comunicación, sindicatos y por último por el Departamento de Educación. En este aspecto, UGT reclama que existan vías de comunicación más fluidas y con mayor inmediatez, y como consecuencia piden un aumento de recursos para que exista una eficiente atención telefónica.
Un 77,8% de los y las docentes del Baix Llobregat, que ocupan el cargo de dirección, no tienen la sensación que las instrucciones que se comunican desde el Departament sean claras y concisas en el uso de los materiales de protección. Más preocupante es la respuesta de los profesionales de educación cuando se pregunta sobre si se tiene en cuenta la vida útil de las mascarillas y si se renuevan cuando ya no tienen efecto, un 80,9% expresa que no se tiene en cuenta este dato. Y por otra parte, un 54,6% de docentes manifiestan tener dificultad para acceder a nuevas mascarillas, puede ser debido a que en algunos centros tienen que destinar partidas económicas para asegurar que todo el mundo tenga sus mascarillas. Desde UGT, se exige que llegue el material de manera urgente a los centros educativos y se realice un serio seguimiento para que no se produzcan errores en el reparto.
Los datos recopilados por el sindicato muestran que la situación no es como aparentan los departamentos de seguridad y control, ni en la gestión del impacto de la crisis sanitaria en el ámbito educativo, ni en el sentido de protección de los trabajadores y trabajadoras.
Por ello UGT exige la dimisión del consejero de Educación por la falta de capacidad en la gestión de la crisis sanitaria y educativa; que disminuyan los ratios de las clases, de 10 alumnos en infantil y 15 en el resto de niveles educativos; más personal docente y de apoyo educativo en los centros; cribados masivos y provisión suficiente de mascarillas FFP2 a los trabajadores y trabajadoras; unas vías de comunicación fluida y unas instrucciones claras a la dirección de escuelas e institutos, entre otras medidas.