Apenas habían apagado el motor de su coche y salido afuera cuando la calma se transformó en pesadilla. Una pareja de Cornellà fue sorprendida por tres hombres armados que, a golpe de mazo, pistola en mano y con descargas eléctricas, les arrebataron joyas y objetos personales antes de huir a toda prisa. Lo que parecía un asalto fugazen plena calle ha terminado destapando una red criminal con cinco detenidos y un largo historial delictivo a sus espaldas.
El silencio de una calle de Cornellà, de la que no ha transcendido el nombre, se rompió de golpe con un estallido de violencia que dejó a una pareja al borde del terror. Apenas habían aparcado su coche y se habían bajado de él cuando tres hombres surgieron de entre las sombras, cargando con mazos y armas, decididos a imponer el miedo. Uno de los atacantes descargó la electricidad de una defensa sobre una de las víctimas mientras otro apuntaba con una pistola. En cuestión de minutos, los atacantes se subieron a un vehículo y desaparecieron con un suculento botín: cadenas de oro, un reloj, una pulsera y un bolso, dejando tras de sí un coche destrozado y a una pareja horrizada con tanta violencia.
Tras la pertinente denuncia, los Mossos d’Esquadra iniciaron una investigación meticulosa. El vehículo empleado por los asaltantes en la huida, alquilado días antes del atraco, se convirtió en la primera pista que llevaría a los agentes a desentrañar una red organizada que operaba en toda el área metropolitana. Los cinco implicados, hombres con edades comprendidas entre 24 y 42 años, acumulaban una veintena de antecedentes, la mayoría por delitos patrimoniales. Su historial delictivo hablaba por sí mismo: la violencia no era improvisada, era parte de un patrón, de su modus operandi.
Sorprendidos en una joyería de Barcelona
Dos días después del golpe, la policía sorprendió a dos de ellos in fraganti mientras intentaban robar en una joyería de Barcelona. Las evidencias de que este suceso guardaba relación con el asalto de Cornellà se fueron acumulando: herramientas compradas para cometer el delito, ropa idéntica a la que vestían aquel día, y la caja original de la defensa eléctrica usada contra las dos víctimas.
Posteriores registros policiales en domicilios de Barcelona y Santa Coloma de Gramenet confirmaron la autoría de los deteneidos y el alcance del botín de la banda: quince joyas, más de una decena de relojesde lujo y una vestimenta vinculada a la descripción de los atacantes dada por la pareja de Cornellà. La justicia actuó rápido: cuatro de los implicados pasaron a disposición judicial, mientras que uno quedó en libertad con obligación de presentarse cuando fuera requerido, según han informado este miércoles fuentes de los Mossos d'Esquadra.