El Ayuntamiento ha dado inicio a la primera fase del proyecto de instalación de paneles fotovoltaicos en diversos equipamientos municipales. Esta etapa contempla la colocación de más de 800 módulos en siete instalaciones, con una potencia total inferior a los 100 kW. Posteriormente, se llevará a cabo una segunda fase que incluirá tres equipamientos adicionales, cada uno con una capacidad superior a los 100 kW. En total, se prevé que la superficie destinada a estos paneles supere los 5.000 m².
Equipamientos beneficiados y duración de las obras
El primer lugar donde se instalarán los paneles será el campo de fútbol municipal. Además, en esta fase inicial se verán beneficiados otros edificios como el del Ayuntamiento y la Policía Local, el Casal de la Gent Gran, el Casal Social de Ca n’Amat, el Casal Social de Vallserrat, el Centre Cívic-Escoles Velles y la Escuela Infantil La Ginesta. La instalación en esta última se realizará durante las vacaciones de Navidad para minimizar las interrupciones.
La duración estimada de las obras para esta primera fase es de aproximadamente cinco meses. Durante este periodo, el Ayuntamiento se compromete a garantizar que las actividades normales en estas instalaciones no se vean afectadas.
Preparativos y beneficios energéticos
Para llevar a cabo la instalación de los paneles en algunos edificios ha sido necesario realizar trabajos previos de refuerzo estructural. Esto aplica al pavellón poliesportiu y la pista cubierta Francesc Castellet, que serán incluidos en la segunda fase junto con la escuela La Roureda.
Una vez completadas ambas fases del proyecto, se estima que la producción anual de energía superará el millón de kWh. La inversión necesaria para este ambicioso plan asciende a más de dos millones de euros, financiada mediante el programa sectorial de Transición Ecológica de la Diputación y fondos municipales.
Apuesta por un modelo energético sostenible
El gobierno municipal tiene como objetivo avanzar hacia un modelo energético sostenible y fomentar la creación de una comunidad energética local. Se busca alcanzar un sistema de autoconsumo compartido entre los distintos equipamientos y, eventualmente, extenderlo a la ciudadanía. De esta manera, la energía generada en instalaciones con bajo consumo podrá ser redirigida hacia aquellas que requieran mayor cantidad de energía.