Este modelo de gestión del tránsito de vehículos se comenzará a aplicar en el primer trimestre del 2012 con carácter sancionador, si bien se implantará en periodo de pruebas desde el mes de diciembre.
Mediante paneles luminosos instalados en pórticos y cuatro señales laterales se podrá establecer la velocidad que se considere en cada momento adaptada a las condiciones de tráfico, clima o contaminación existentes en aquel momento.
La pretensión del Servei Català de Trànsit es extender este modelo de gestión del tráfico, existente hasta ahora en la autovía de Castelldefels (C-31 Sur) a todos los accesos a Barcelona en la primera corona metropolitana.
La pretensión del Servei Català de Trànsit es extender este modelo de gestión del tráfico, existente hasta ahora en la autovía de Castelldefels (C-31 Sur) a todos los accesos a Barcelona en la primera corona metropolitana.