Sant Boi

Revisión urgente

“El aumento del conocimiento depende por completo de la existencia del desacuerdo” Karl Popper.
En nuestro aún reciente S.XX, Karl Popper (1902-1994) un físico-matemático vienés, impulsó la revisión de los dogmas científicos con su teoría de la “falsabilidad”. Todo podía ser revisable; solo había que demostrarlo adecuadamente.

Observó que la teoría de la relatividad de Einstein era en extremo exigente y ofrecía la posibilidad de que se demostrará su falsedad. Hace unos días, el 23de septiembre, tras años de experimentos en el túnel de pruebas del Cern-Opera, esta recibió un cuestionamiento público, físicos italianos habían demostrado en los Apeninos, la mayor velocidad de los neutrinos (partículas elementales) sobre los fotones (velocidad de la luz), un dogma empezaba a caer… La revisión científica continua planteaba y replanteaba sus nuevas certezas provisionales.

Esta consideración vale para las Ciencias Sociales y sus derivadas aplicativas si bien justo es reconocer que en este campo las revisiones que imponen las evidencias tardan más en evidenciarse. Una de las áreas más resistentes a los cambios es la Administración pública, donde las inercias y resistencias forman parte de su propia naturaleza; aunque en momentos de especial crisis económica también se plantean cambios en este kafkiano mundo. Mientras los físicos italianos informaban de sus ensayos y nuevas certezas, aquí cerca en Cornellà en el foro “Fem Llobregat”, D. Joaquín Trigo, catedrático de Teoría económica de la UB y flamante nuevo director del Instituto de Estudios Económicos, exponía un sintético recetario para afrontar la crítica situación financiera española dijo que había que:

1-Limitar el enorme peso del sector público en el país que con 5.330 organismos públicos en 1999 había pasado a los 8.546 en 2011
2-Fusionar municipios como en Portugal. En los últimos años han aumentado las segregaciones e independencias de simples pedanías y aglomeraciones urbanas sobre todo en poblaciones costeras por la presión inmobiliaria.

3-Reducir el número de funcionarios en términos absolutos al igual que Grecia. En España existen 2,6 millones de funcionarios.

Sin embargo el señor Trigo manifestó sus dudas de que España pueda auto corregirse con estas y otras medidas, a no ser que fueran impuestas por el Directorio Europeo. Explicando que en el Congreso de Diputados y el Parlamento catalán más del 70% de sus integrantes son funcionarios. Y ya se sabe que es difícil que quién hace las normas vaya a contrariar sus intereses.

Pero si se está revisando en la Física teórica la misma teoría de la relatividad con las pruebas efectuadas en el Gran Sasso por el Laboratorio Europeo de Física de Partículas ¿Qué no podrá hacer el Directorio Europeo, para imponernos la disciplina y reformas en nuestra Administración pública y funcionariado…?

Estas medidas y otras se justificarían por el enorme déficit español que suma ya 9,2% del PIB del país y sobre todo por nuestra incapacidad ejecutiva.

Por ello, el reaccionar a esta anunciada ruina colectiva debe hacerse no ya a la velocidad de la luz (fotones) sino a la de los neutrinos, más veloces aún según los últimos experimentos efectuados por el CERN. Los medios televisivos informaban de esta noticia y otras aunque 15 canales autonómicos eran solo vistos por el 1,79% de la audiencia, una muestra evidente del despilfarro de unos recursos cada vez más escasos.

Revisión urgente. ¿Aceptará el poder ejecutivo que la Administración pública española padece elefantiasis y precisa una reducción sanadora…?. Se impone una revisión urgente de las falsas verdades y dogmas alrededor del servicio público, de las famosas siglas S.P. Urgente. ||