La cuenta atrás para la mejora del tráfico en las principales vías de la comarca ha comenzado con la licitación de un nuevo acceso sur al puerto de Barcelona, una obra presupuestada en 144 millones de euros.
Si los planes se cumplen, en el horizonte del año 2016 desaparecerán los constantes colapsos viarios que sufrimos en la comarca a consecuencia del intenso tráfico de camiones de camino o de vuelta al puerto. Una autovía de 10 kilómetros, desde Cornellà, a la altura del centro comercial Splau, canalizará los vehículos pesados que ahora saturan con colas kilométricas la Ronda Litoral durante las horas punta de los días laborales y también la red de calles de la Zona Franca.
La conectividad definitiva por tierra de la ampliación del puerto de Barcelona ganada con el desvío de la desembocadura del Llobregat, tantas veces reclamada desde las instituciones catalanas, ya ha pasado del papel a los hechos. Si se cumplen las previsiones oficiales, las obras de la nueva autovía exclusiva para camiones arrancarán de inmediato, una vez el Ministerio de Fomento las haya sacado a concurso este mes de enero. Las obras entrañan una considerable complejidad técnica por situarse en un entorno fuertemente urbanizado y además ejecutarse en paralelo con la conexión ferroviaria con la que comparte parte del trazado que enlazará los nuevos muelles sur, ahora en manos de la china Hutchison, desde la Ronda Litoral a su paso por Cornellà, justo a la altura del estadio del RCD Espanyol.
La necesidad de disponer de unas conexiones por carretera de gran capacidad es vital, no sólo para aliviarnos de los colapsos cotidianos de largas colas de camiones, sino también para el funcionamiento de la primera instalación activa de la ampliación del puerto, la macroterminal de contenedores del muelle Prat BEST, operada por Tercat, filial del grupo chino Hutchison y en servicio desde el verano de 2012. Aunque la previsión a medio y largo plazo es que el ferrocarril asuma cada vez mayores cotas en esta plataforma, hoy por hoy su carga sale y entra por tierra principalmente en camión. En el conjunto del puerto, el tren, aunque cada vez tiene más peso, sigue siendo minoritario. En el 2012, fue usado sólo por el 11,3% de las mercancías. Está claro entonces la urgencia de esta autovía.
Saturación de la Ronda Litoral
En estos momentos, pese a la crisis, la Ronda Litoral está saturada gran parte del día y los viales internos y los que circundan la Zona Franca tampoco son fluidos. Esta situación resta competitividad a las empresas logísticas, además del lógico malestar entre los conductores y, en especial, los habitantes de la comarca del Baix Llobregat que utilizamos estas vías para desplazarnos desde nuestros domicilios.
Este acceso viario, de diez kilómetros de longitud y dos carriles por sentido, será para uso exclusivo para vehículos autorizados, básicamente camiones con destino u origen en los muelles. Será la primera autovía de estas características de Cataluña y no tendrá peaje. Comenzará en la A-2 (autovía del Baix Llobregat/ronda Litoral) en Cornellà, a la altura del campo del Espanyol, seguirá en paralelo el curso del Llobregat, por el margen izquierdo, hasta llegar al antiguo lecho, ahora desecado, en cuyo extremo finalizará para conectar con la red interna del puerto. En esta zona entroncará con el vial Prat, que dará servicio al muelle del mismo nombre y al área logística del sur del puerto.
Obra en tres fases
El Ministerio de Fomento, a través de la dirección general de Carreteras, tiene previsto invertir 144 millones de euros en tres fases, seguramente repartidos en tres ejercicios, para construir la autovía. De hecho, el último Consejo de Ministros del año, celebrado el 27 de diciembre, autorizó a Fomento la licitación de esta nueva autovía en tres tramos. El primero consiste en un aumento de la capacidad de la Ronda Litoral mediante la construcción de un nuevo carril en ambas calzadas, desde el paso superior de la autovía A-2 hasta el nuevo enlace de L’Hospitalet. El tramo 2 es una autovía con dos calzadas de dos carriles por sentido, ejecutadas sobre rellenos y muros de contención, entre el enlace de L’Hospitalet y el cruce con la autovía C-31.
Respecto al tramo 3, desde el cruce con la autovía C-31, se proyecta un viaducto para albergar ambas calzadas y salvar la Zona Franca del puerto en el margen izquierdo del Llobregat; sobrepasado el puente de Mercabarna, el trazado discurre en terraplén sobre el antiguo cauce del río, hoy desecado, hasta conectar con la futura entrada al puerto. y salvar la Zona Franca en el margen izquierdo del Llobregat.
Según una nota facilitada por el Ministerio de Fomento, se tendrán que ampliar 7 estructuras existentes y construir 7 nuevas, entre las que destacan un viaducto de vigas prefabricadas de 1.611 m de longitud y 24,30 m de anchura, tres viaductos mixtos de acero y hormigón de 330, 394 y 180 metros de longitud, y una pérgola de 67 metros. También se ejecutarán muros de hormigón armado o de suelo reforzado. Muchas de estas estructuras dicen los técnicos que requerirán de cimentaciones profundas mediante pilotes, al apoyar sobre los suelos aluviales blandos del río Llobregat. Asimismo, será necesario reponer los numerosos servicios afectados de líneas eléctricas, gaseoductos, oleoductos, telefonía, conductos de agua potable y saneamiento.
Nuevo nudo en el puerto
Por su parte, la Autoritat Portuària ha abierto el concurso público para ejecutar por otros 17,7 millones las obras de conexión con su recinto a través de dos grandes nudos y viales elevados que salven las futuras líneas que conformarán el nuevo acceso ferroviario. La obra, que facilitará el paso del ferrocarril, tendrá un plazo de 11 meses. Se trata de la primera obra relacionada con el acceso ferroviario al Puerto de Barcelona, ya que con esta actuación se ejecutarán todas las estructuras que permitirán el paso del ferrocarril, así como la vialidad definitiva que configurará el nudo. La obra llega una vez finalizada la fase anterior, en la que se ha realizado la consolidación geotécnica previa, con el relleno y precarga de la mayor parte de este nudo.
En esta nueva fase dentro del puerto, se contempla, entre otras actuaciones, la construcción de una rampa de conexión entre la glorieta del enlace sur y la avenida Lago del Puerto, con un paso inferior viario, la construcción de dos pasos inferiores para vías férreas, y la creación de un ramal de conexión entre la glorieta y el acceso al dique sur. Una vez completada esta actuación viaria, la zona sur del recinto portuario quedará preparada para la llegada del acceso ferroviario que será cofinanciado por el Puerto de Barcelona y por el ADIF.
Joan Carles Valero||