Séptima movilización en lo que va de año contra el aumento de precio en el transporte público metropolitano
Con la del 5 de febrero ya van siete movilizaciones que de forma simultánea se han producido en 46 estaciones a favor de la retirada del aumento de precio en el transporte público vigente desde que comenzó el año 2014. En “Stop Pujades” reivindican a la Autoridad del Transporte Metropolitano, especialmente al conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, Santi Vila, que se rectifiquen las subidas en las tarifas del transporte público.
Los convocantes piden, además, gratuidad para las personas que se encuentran en el paro o en estado de pobreza, una tarifa social para personas jubiladas, estudiantes y niños, una recuperación de la gestión pública de todas las compañías de transporte y que no se proceda a ningún despido ni disminución salarial y laboral a los trabajadores del Metro. Consideran que el transporte público es un derecho fundamental del conjunto de trabajadores y con su encarecimiento se ha convertido en un servicio de lujo. En definitiva, que los barceloneses y habitantes del área metropolitana están suficiendo una subida de precio injustificada.
Las protestas se han convocado en diferentes estaciones de la comarca: Sant Joan Despí, Gavà, L’Hospitalet, Sant Feliu, entre otras, además de Barcelona. Los manifestantes suelen situarse en las salidas del metro bloqueando las puertas correderas para que así los usuarios puedan pasar sin picar la tarjeta mientras enarbolan pancartas que animan a colarse. El billete más vendido, la T-10, tiene un precio actual de 10,30€ (1 zona). Esto significa un 5,10% más que el año pasado. Los aumentos se han aplicado a las tarifas de todas las zonas, llegando al precio de 42,50€ una T-50/30 de una zona. Los municipios de la comarca del Baix Llobregat son los que se han visto más afectados por esta subida de precios en las tarifas, ya que muchos se encuentran en la segunda zona y el encarecimiento ha convertido el transporte público en un servicio de lujo, se quejan los integrantes de la plataforma “Stop Pujades”.
La empresa TMB (que gestiona autobús y metro) mantiene, según los manifestantes, una opacidad absoluta sobre su presupuesto y sobre el sueldo de un total de 603 directivos. En “Stop Pujades” aseguran que tamaña cantidad de cúpula directiva tiene un salario que es totalmente desconocido y además gozan de coches oficiales.
Patricia Barajas ||