Los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional detuvieron el 22 de septiembre a cuatro hombres de entre 26 y 51 años por su presunta relación con el secuestro y asesinato de un hombre en Cataluña. La operación incluyó entradas y registros en Sant Boi de Llobregat, Barcelona y Sant Vicenç de Montalt.
La actuación formó parte de la segunda fase de una investigación sobre una organización dedicada al narcotráfico internacional. Los agentes relacionan a los arrestados con delitos de secuestro, asesinato, pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Un quinto hombre, actualmente encarcelado en la Comunidad de Madrid por otros delitos, también ha quedado investigado.
Durante los registros, los investigadores intervinieron varios elementos de interés que se han incorporado a las actuaciones judiciales y continúan bajo análisis. Los cuatro detenidos pasaron el 24 de septiembre a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia número 2 de Reus.
Los agentes investigan delitos de secuestro, asesinato, narcotráfico, blanqueo y pertenencia a organización criminal
La investigación comenzó a finales de junio de 2024, después de que la familia de un hombre denunciara su presunto secuestro en Cataluña. Los investigadores conocieron el caso a través de los canales de cooperación policial internacional. Los secuestradores exigían 240.000 euros por liberarlo y enviaron una fotografía de la víctima como prueba de vida.
Los familiares realizaron un primer pago en criptomonedas equivalente a unos 32.000 dólares, pero no recibieron información sobre el estado del hombre y las exigencias económicas continuaron. La víctima tenía 46 años y había viajado desde Italia para reunirse con integrantes de la organización investigada.
Las pesquisas permitieron reconstruir sus movimientos y localizar tanto la vivienda donde presuntamente fue asesinado como el vehículo utilizado para trasladar el cuerpo. El cadáver, que presentaba signos de violencia, fue encontrado el 5 de agosto de 2024 en una zona boscosa de Botarell, en el Baix Camp.
La familia pagó unos 32.000 dólares en criptomonedas antes de que apareciera el cuerpo
Según la investigación, los principales implicados pertenecían a una organización asentada en el Maresme y Barcelona, relacionada con el narcotráfico internacional y con vínculos con el cartel mexicano de Sinaloa.
La primera fase concluyó en noviembre de 2024 con 14 detenidos y la desarticulación de la red. En aquella operación, la policía intervino armas de fuego, drogas sintéticas, un laboratorio de extracción de metanfetamina y numerosos indicios relacionados con el secuestro y el asesinato. El análisis posterior de esa información permitió identificar a nuevos presuntos participantes y abrir la segunda fase del caso.
