Esplugues modificará a partir del 1 de diciembre el estacionamiento regulado de Finestrelles y La Plana-Montesa con la incorporación de 381 plazas de zona naranja. El pleno municipal aprobó el cambio a finales de septiembre para redistribuir la demanda de aparcamiento y facilitar la rotación en los puntos con mayor ocupación.
La zona naranja está dirigida principalmente a personas que trabajan en empresas y equipamientos de estos ámbitos. Funcionará de lunes a viernes, de 8 a 17 horas, con una tarifa de 12 euros semanales o 30 euros mensuales para los trabajadores de cada zona. Las plazas podrán gestionarse mediante la aplicación Residents y serán de uso libre fuera del horario laboral.
En Finestrelles, la zona verde alcanza una ocupación cercana al 100%, una situación que dificulta que los residentes encuentren plaza, especialmente en la parte más antigua del barrio, donde hay menos aparcamiento privado. Además, trabajadores del Hospital Sant Joan de Déu utilizan durante periodos prolongados parte de las plazas azules próximas al centro mediante abonos.
La zona verde de Finestrelles registra una ocupación cercana al 100%
La nueva distribución dejará en Finestrelles 184 plazas azules, 69 menos que ahora; 196 verdes, 48 más, y 214 naranjas. Estas últimas estarán situadas en los puntos más alejados del entorno inmediato del hospital y se destinarán principalmente a quienes se desplazan desde otros municipios para trabajar en el área hospitalaria.
El traslado del estacionamiento de larga duración busca liberar las plazas azules más cercanas a Sant Joan de Déu. De este modo, se pretende aumentar su rotación y favorecer las estancias cortas de pacientes, familiares y visitantes.
En La Plana-Montesa, los espacios afectados disponen actualmente de 113 plazas verdes. Tras la modificación, Montesa contará con 40 plazas verdes en las calles Federico García Lorca y Angelina Alós, además de 103 naranjas, mientras que La Plana tendrá otras 64 plazas naranjas.
Montesa tendrá 103 plazas naranjas y La Plana incorporará otras 64
Las 167 plazas naranjas de estos dos ámbitos estarán orientadas sobre todo a los trabajadores de sus zonas industriales. La medida pretende repartir la demanda de larga duración y reducir la presión sobre la zona naranja del barrio del Gall.
