Sociedad

La ambigua señalización de la B-25 confunde a los conductores que se dirigen al centro histórico de Sant Boi

Si circular por una carretera recién estrenada ya puede resultar de por sí algo angustioso para los conductores (por aquello del miedo a lo desconocido), cuando a esto se suma que la novísima señalización no acompaña, el desconcierto al volante todavía puede ir a peor. Y es que una señalización deficiente, además de generar el consiguiente cabreo, puede acabar con más de un automovilista extraviado o que no tome la salida o la ruta correspondiente. Algo así está ocurriendo en Sant Boi con la nueva autovía B-25 que indica de forma incorrecta como acceder al centro histórico de la ciudad, lo que está generando confusión. El Ayuntamiento ya ha solicitado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma) que tome cartas en el asunto y modifique los carteles que inducen a error.

En el sentido literal del concepto, la señalización de la autovía B-25 (la que enlaza las autopistas A-2 y C-32 evitando el casco urbano de Sant Boi) es “correcta”, porque sigue las directrices ministeriales de nombrar a las salidas en función de su posición geográfica en la vía. Esto es, norte o sur (o, a veces, este y oeste). Es lo que ocurre, por ejemplo, con las salidas de Sant Boi Sud/Viladecans Nord (52) o Viladecans Sud (50) de la propia C-32. 

El problema viene cuando, como en el caso que nos atañe, el centro histórico de la ciudad no coincide con el centro geográfico del municipio, sino que se sitúa al norte. Y cuando lo que la señalética considera puerta de acceso a ese epicentro físico (en el caso de Sant Boi, el barrio de Vinyets Molí Vell) no son las famosas Termes Romanes de la ciudad (lo que cabría esperar) sino el polígono industrial Salines o la nueva rotonda elíptica que distribuye el tráfico en el acceso norte de la localidad. En este caso, el símbolo de los dos círculos concéntricos (el interior macizo y el exterior solo una circunferencia) que en todas las señales de tráfico son sinónimo de acceso al centro de la ciudad, no conducen a donde el automovilista cree (el casco antiguo) sino al centro geográfico.

¿Qué ocurre entonces? Pues que los vehículos que circulan por la B-25 en dirección a Cornellà lo primero que encuentran es la salida 1, que se denomina Sant Boi Centre (Salines), y que no lleva al casco antiguo de la ciudad sino a la zona industrial y al sector del centro comercial Alcampo (primero) y a los barrios de Vinyets, Casablanca o Torrelavila, si se sigue circulando. Es cierto que también se puede llegar al centro histórico de Sant Boi por esta ruta, pero supone dar una vuelta más que considerable y llena de semáforos.

Si el automovilista no toma esta primera salida y decide jugársela en la salida 2 para llegar al centro histórico de la ciudad se va a encontrar una nueva sorpresa y, probablemente, un disgusto. Y es que la salida que conduce a Les Termes Romanes, la Rambla Rafael Casanova o la Plaza de la Vila no es la que está marcada con los dos círculos concéntricos, sino que la correcta es la que se anuncia como el camino para conectar con “Sant Boi N” (de Nord), la BV-2002 y Sant Vicenç dels Horts.

Quienes –en la compleja rotonda elíptica que regula la salida 2– sigan los indicativos hacia el “centre”, acabarán en Vinyets-Moli Vell (concretamente en la nueva rotonda de la Parellada) y no tendrán más remedio que tomar la calle Mossèn Pere Tarrés para buscar las Termes. Por suerte, en esta última encrucijada sí que hay un cartel que marca el camino al centro histórico, aunque dé un rodeo (por la calle de Bonaventura Calopa).

Prácticamente ocurre lo mismo cuando se circula en sentido contrario por la B-25, es decir en dirección a Castelldefels, y la meta es el centro histórico de Sant Boi. La primera salida que se encuentran los conductores (bautizada como salida 2) es en este caso la buena y sí que indica bien que conduce a Sant Boi y a Sant Vicenç dels Horts. 

Pero una vez que el ramal confluye en la rotonda elíptica, vuelve a suceder lo mismo que ocurría en dirección contraria: la salida buena es la señalizada como “Sant Vicenç BV-2002” (la que también conduce al barrio de Ciutat Cooperativa) y no la que indica “centre”, porque esa lleva a la calle de Mossèn Pere Tarrés (y al cartel antes mencionado) o, si se continúa recto, a la C-245 (carretera de Santa Creu de Calafell) y vuelta a Vinyets.

Las fuentes municipales consultadas reconocen que “el criterio” empleado por el MITMA para nombrar los accesos “es correcto” sobre el papel, pero en la práctica “confunde a los conductores. La gente no entiende que el centro sea la salida norte y que las señales que indican ‘centro’ lleven al centro geográfico y no al centro histórico”, explica un portavoz. Por eso, desde el Ayuntamiento de sant Boi se ha solicitado al ministerio una modificación de la señalética –aunque solo sea para introducir el matiz de centro histórico– que se está estudiando.

Mientras la solución definitiva llega, a los usuarios de la flamante B-25 (a la que solo le quedan unos pocos retoques para estar completamente acabada) no les va a quedar otra que acostumbrarse a las señales existentes y dar con la ruta correcta a base del viejo, pero infalible, método de prueba y error. “Todo el paradigma de las entradas a Sant Boi ha cambiado con la B-25. La gente se tendrá que ir habituando a los nuevos trazados y accesos con el uso”, reconocen desde el consistorio.