El Pleno del Ayuntamiento de L’Hospitalet ha dado este martes el primer paso para adquirir por 27 millones de euros cinco edificios completos con 148 viviendas en el Samontà para convertirlos en vivienda pública. La operación permitirá al consistorio ejercer su derecho de tanteo y evitar que los inmuebles, actualmente en manos privadas, acaben en manos de un fondo de inversión. Todos los inquilinos de los inmuebles podrán continuar viviendo en sus respectivos hogares y éstos solo entraran a formar parte del parque público municipal para una readjudicación cuando se queden vacíos. La decisión llega pocos días después del suicidio de un comerciante que tenía su taller de zapatería en los bajos de un edificio de la calle Martí i Blasi de La Florida incluido en la operación y que afrontaba un desahucio, un caso que están investigando los Mossos d’Esquadra.
La compra forma parte de una modificación de crédito más amplia que asciende hasta los 35,5 millones de euros, financiada con el superávit municipal de 2025, que el Pleno ha aprobado inicialmente este martes. Además de los 27 millones destinados a vivienda, el paquete incluye actuaciones de mejora del alumbrado público, asfaltado y urbanización y la remodelación del campo municipal de rugby. la operación ha sido posible gracias al voto a favor de L’Hospitalet En Comú Podem-C, que ha respaldado la propuesta del PSC con lo que se ha alcanzado la mayoría necesaria para que la iniciativa prosperara. Los grupos municipales de ERC-EUiA y PP se han abstenido mientras que el de VOX ha votado en contra.
Los posicionamientos
La compra de los pisos del Samontà se ha aprobado con los votos favorables de PSC y L’Hospitalet En Comú Podem-C, la abstención de ERC-EUiA y PP y el voto en contra de VOX
La compra de las 148 viviendas ha asido al final una jugada maestra del consistorio que se ha sacado un as de la manga justo cuando el debate sobre la vivienda a vuelto a la primera línea de la actualidad, aunque El Llobregat ya avanzó en exclusiva en mayo de 2025 que el Ayuntamiento se planteaba comprar bloques enteros de pisos para regenerar el Samontà. Los propietarios de estos bloques había comunicado su intención de venderlos a un fondo de inversión y el Ayuntamiento ha decidido ejercer el derecho de tanteo, que permite a la Administración comprar los inmuebles en las mismas condiciones pactadas con el comprador privado. Y todo ello en los cinco barrios del norte de L'Hospitalet en los que más problemas hay con la vivienda y la superpoblación.
La operación se ejecutará en dos fases: el Ayuntamiento prevé adquirir dos o tres edificios durante lo que queda de este 2026 y completar la compra de los restantes inmuebles en 2027, aunque el compromiso municipal pasa “irrenunciablemente” por hacerse con los cinco. La cifra de 27 millones como monto de la operación es todavía una previsión, ya que el importe definitivo se concretará después de las tasaciones independientes de los cinco bloques que van a adquirirse.
Las otras inversiones
Mejoras en el espacio público y los equipamientos de la ciudad
Además de los 27 millones destinados a la compra de los cinco edificios del Samontà, la modificación de crédito permitirá acometer importantes mejoras en el espacio público y los equipamientos de L’Hospitalet. Una de las principales partidas será la renovación del alumbrado público con tecnología LED, que contará con una inversión de 2,05 millones de euros. El paquete incluye también diferentes actuaciones de pavimentación, asfaltado y mejora de la movilidad.
Entre las intervenciones previstas destaca la urbanización y pavimentación de la avenida de América, con una dotación de 1,88 millones de euros. También se realizarán trabajos de asfaltado en el carrer del Llobregat, la rambla Catalana, los laterales de la Granvia, el carrer de Castelao y los accesos a la B-10, con una inversión conjunta de 1,06 millones de euros.
A estas actuaciones se sumarán 2,36 millones de euros para la tercera fase del programa de remodelación de calles destinado a mejorar la movilidad sostenible. El objetivo es continuar transformando el espacio urbano para favorecer desplazamientos más seguros y sostenibles.
En el ámbito deportivo, el Ayuntamiento reservará dos millones de euros para remodelar el campo municipal de rugby, donde está prevista la instalación de césped artificial y otras actuaciones destinadas a mejorar la sostenibilidad y las prestaciones del equipamiento.
La adquisición no supondrá desalojos ni desahucios, Al contrario. El Ayuntamiento se subrogará en todos los contratos de alquiler vigentes, incluidos los de renta antigua, de manera que quienes viven actualmente en los edificios mantendrán sus viviendas y las condiciones de sus contratos. Además, los 148 pisos quedarán calificados permanentemente como viviendas de protección oficial y se incorporarán al patrimonio público de suelo y vivienda. Cuando queden vacíos, serán destinados a alquiler asequible.
La operación supone un salto importante respecto a los objetivos fijados por el propio Ayuntamiento en materia de vivienda pública. El Plan Local de Vivienda 2026-2031 contemplaba inicialmente adquirir 56 viviendas mediante los derechos de tanteo y retracto durante todo el periodo. Con los 148 pisos de los cinco edificios del Samontà, el consistorio casi triplicará de una sola operación aquella previsión. Todos los inmuebles disponen de ascensor y los pisos tienen entre 50 y 71 metros cuadrados.
El logro
Con la compra de las 148 viviendas prácticamente se triplica el objetivo del Plan Local de Vivienda 2026-2031 que contemplaba inicialmente adquirir 56 viviendas mediante los derechos de tanteo y retracto
Pero la cosa no se quedará estancada tras esta operación de gran envergadura. El objetivo final del consistorio no es otro que ampliar el parque público y evitar que viviendas situadas en una de las zonas con mayor presión residencial de L’Hospitalet pasen al circuito de inversión privada. La compra “estratégica” de los inmuebles, como la ha calificado el Ayuntamiento, y el desvío del superávit para esta finalidad ha sido posible gracias a que el actual marco estatal permite a los ayuntamientos utilizar sus remanentes (dinero no gastado) en inversiones financieramente sostenibles, entre ellas la adquisición de vivienda.
Tras la aprobación inicial del Pleno, el expediente se someterá ahora a un periodo de información pública de 15 días hábiles. Algunas de las actuaciones previstas necesitarán además la autorización previa del Ministerio de Hacienda, de acuerdo con la normativa que regula las inversiones financieramente sostenibles.
