Vida & Cultura

Pasado y futuro se darán la mano en la 37.ª edición del Festival Altaveu de Sant Boi

Hay festivales que programan conciertos y otros que construyen un relato. El Festival Altaveu lleva 37 ediciones demostrando que pertenece a esta segunda categoría. Del 11 al 13 de septiembre, Sant Boi volverá a convertirse en un escaparate de la música con personalidad propia, reuniendo sobre los escenarios a pioneros del rock, referentes del pop independiente y algunas de las voces emergentes con mayor proyección del panorama actual. Una programación donde el pasado y el futuro dialogan sin complejos.

Hay festivales que programan conciertos y otros que construyen un relato. El Festival Altaveu lleva 37 ediciones demostrando que pertenece a esta segunda categoría. Del 11 al 13 de septiembre, Sant Boi volverá a convertirse en un escaparate de la música con personalidad propia, reuniendo sobre los escenarios a pioneros del rock, referentes del pop independiente y algunas de las voces emergentes con mayor proyección del panorama actual. Una programación donde el pasado y el futuro dialogan sin complejos.

El mejor ejemplo de esa conversación entre generaciones lo protagonizan Los Sírex y Dan Peralbo i el Comboi, dos de los Premios Altaveu recuperados para esta edición. Los primeros representan el origen de una historia que comenzó hace más de seis décadas. Formados en Barcelona en 1959, fueron una de las bandas que abrieron camino al pop y al rock español en plena dictadura con himnos como La escoba, Que se mueran los feos o Muchacha bonita. Más de 65 años después, con Antoni Miquel “Leslie” al frente, siguen recorriendo los escenarios demostrando que el rock también sabe envejecer sin perder energía.

La leyenda

Los incombustibles Sírex

Los Sírex, uno de los grupos pioneros del rock español, siguen en activo más de 65 años después de su fundación en Barcelona. Lejos de retirarse, continúan ofreciendo conciertos por toda España con un espectáculo centrado en sus grandes éxitos, bajo el lema ”Que nos quiten lo bailao”. La formación actual sigue encabezada por el inagotable Antoni Miquel 'Leslie', de 82 años, que sigue siendo la voz y el alma del grupo. Junto a él actúan lo dan todo Juanjo Calvo (guitarra solista, Pepe Fontseré (guitarra rítmica),Paco Ramírez (bajo), Albert Escudero (batería) y Quim Bernat (teclados, saxo y coros.

Frente a ellos aparece la frescura de Dan Peralbo i el Comboi, banda nacida en Torelló que se ha convertido en una de las grandes revelaciones del nuevo rock catalán. Con una propuesta irreverente, guitarras afiladas y letras generacionales, han conseguido conectar con un público joven que ha vuelto a mirar hacia el rock como un lenguaje plenamente vigente.

Esa conexión entre épocas también la representan 091, una de las formaciones imprescindibles del rock español. Los granadinos, conocidos como los Cero, marcaron a varias generaciones con canciones convertidas ya en clásicos, como La canción del espantapájaros, y regresan al Altaveu convertidos en símbolo de una forma de entender el rock basada en la honestidad y la resistencia.

La electricidad continuará con La Perra Blanco, una de las artistas con mayor proyección del rock and roll europeo. Desde Cádiz, Blanca Blanco ha construido un directo explosivo en el que confluyen el rockabilly, el blues y el rhythm & blues, convirtiéndose en una de las grandes sensaciones de los festivales nacionales e internacionales gracias a una puesta en escena arrolladora.

El viaje musical continuará con Señor Chinarro, alter ego de Antonio Luque, una de las figuras más influyentes del pop independiente español. Sus canciones, cargadas de lirismo, ironía y surrealismo cotidiano, forman parte de la banda sonora de varias generaciones de seguidores de la música alternativa.

Sant Boi volverá a convertirse en un escaparate con personalidad propia, reuniendo en sus escenarios a pioneros del rock, referentes del pop independiente y algunas de las voces emergentes con mayor proyección del panorama actual

Pero el Altaveu nunca ha vivido únicamente del prestigio de los nombres consolidados. El festival vuelve a reivindicar su histórica vocación de descubrimiento con propuestas que apuntan hacia el futuro. Syd de Palma mezclará rock alternativo, dream pop y electrónica en una propuesta que difumina la frontera entre lo orgánico y lo digital, mientras Juana Everett presentará un trabajo de creciente proyección internacional inspirado en el sonido del rock californiano contemporáneo.

La raíz también tendrá un papel protagonista gracias a Arnau Obiols, que transforma objetos cotidianos y sonidos del entorno pirenaico en un lenguaje musical profundamente vinculado a la tradición catalana. En contraste, el productor reusense SILVIO explorará los territorios más libres de la electrónica, mientras Kris Tena defenderá una propuesta íntima y poética alejada de artificios.

El cartel se completa con la irreverencia de Jordi Ganchitos, que convierte el humor incómodo y la provocación en un espectáculo musical inclasificable, y con CarlaPérezVas, integrante de Mourn, cuya delicada propuesta reinventa el folclore desde una sensibilidad contemporánea.

Fiel a su ADN, el festival volverá a reservar un espacio para quienes todavía están escribiendo sus primeras páginas. El Altaveu Frontera, plataforma por la que en su día pasaron grupos como Love of Lesbian o Sidonie antes de alcanzar el éxito, premiará este año los proyectos de Leyre Estruch y Dualizz, reafirmando el compromiso del certamen con el talento emergente.

La experiencia irá mucho más allá de los conciertos gracias al programa Altaveu+, que incluirá una exposición dedicada a las tribus urbanas, la tradicional Feria de Discos y Libros de Música y el Altaveu en Família, pensado para acercar la música independiente a pequeños y mayores.

Treinta y siete ediciones después, el Altaveu sigue demostrando que las tendencias cambian, pero las canciones que dejan huella permanecen. En septiembre, Sant Boi volverá a convertirse en ese lugar donde los clásicos inspiran a quienes empiezan y donde las nuevas generaciones recuerdan que toda revolución musical tiene siempre una historia detrás.