La investigación se inició pocos días antes, a partir de información que apuntaba a una gran plantación en pleno rendimiento en el interior de una nave del municipio. El trabajo policial permitió ubicar el inmueble y detectar una importante defraudación de energía eléctrica.
Con los indicios reunidos, los investigadores solicitaron la entrada y registro al Juzgado de Guardia de L’Hospitalet de Llobregat. El 20 de octubre, y con la colaboración de técnicos de la empresa suministradora, se practicó la inspección del local. En el interior se halló un amplio espacio dedicado exclusivamente al cultivo de marihuana y, en otra sala, la infraestructura para el secado y empaquetado de los cogollos, preparados para su distribución al por mayor.
La plantación disponía de un sistema de ventilación con gases que aceleraban el crecimiento de las plantas y neutralizaban el olor característico de la marihuana, para evitar levantar sospechas entre el vecindario y posibles actuaciones policiales. Toda la instalación estaba conectada de forma fraudulenta a la red eléctrica; para lograrlo, los responsables habían cavado un túnel de un metro y medio hasta acceder a una línea de alta tensión soterrada en la vía pública. El valor estimado de la defraudación del fluido eléctrico supera los 194.000 euros.
En el momento del registro fueron arrestados dos hombres que se encontraban en el interior de la nave y, pocas horas después, otros dos supuestos responsables del avituallamiento y los suministros de la plantación. Los detenidos pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de L’Hospitalet de Llobregat.