El Llobregat

La mayor transformación urbana y sanitaria: 15.000 millones y 50.000 empleos en L’Hospitalet y Esplugues

A PORTADA

Xavier Adell | Sábado 07 de febrero de 2026

Con los espectaculares cimientos que proporciona la entente entre administraciones y la expansión del sector de la salud, la ciencia y la investigación en el territorio, el viento sopla a favor de la consolidación y el liderazgo a futuro del Bioclúster de la Granvia de L’Hospitalet y del doble núcleo innovador de Porta Diagonal de Esplugues y Campus Clínic, tres proyectos ambiciosos que van a requerir una inversión global estimada de 2.000 millones de euros y que no empezarán a ser una realidad palpable hasta el año 2035.



Las diferentes piezas que conforman este puzzle de docencia, investigación y salud serán una inyección cualitativa y estratégica de oportunidades, pues podrían suponer para el territorio un impacto económico por encima de los 15.000 millones de euros, y encajan perfectamente en la Smart Health Comunity que lideran a la par L’Hospitalet y Esplugues.

El primer eslabón de la cadena en tomar forma será el soterramiento de la Granvia de L’Hospitalet, a su paso por Bellvitge, y el desarrollo casi simultáneo del bioclúster, dos operaciones vinculadas al desarrollo del Plan Director Urbanístico (PDU) Biopol Granvia, que abarca un territorio de 104 hectáreas. La ejecución de todo el proyecto va a requerir una inversión de no menos de 230 millones de euros, de los que aproximadamente 144,7 millones de euros corresponden a la cobertura del vial que actualmente separa el Districte Econòmic de L’Hospitalet del resto de la segunda ciudad de Cataluña.

Consorci de la Granvia i el Samontà

Generalitat de Cataluña y Ayuntamiento de L'Hospitalet ya han constituido el Consorci per a la Reforma de la Granvia i del Samontà que será el organismo responsable de la ejecución del proyecto. Bajo este paraguas el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós, y el President de la Generalitat, Salvador Illa, firmaron el pasado 11 de diciembre el convenio definitivo que garantiza la financiación y el impulso del PDU Granvia (que arranca con el soterramiento) y la regeneración de los barrios de Collblanc, La Torrassa, La Florida, Les Planes y Pubilla Cases. En esta fase, se ha consolidado una inversión total de 130 millones de euros, 40 millones procedentes de la Generalitat, 289,4 del Ayuntamiento (28,4 millones) y el resto de los propietarios privados afectados.

Esta aportación permitirá ejecutar la obra en dos fases: la primera, centrada en el soterramiento, se desarrollará entre 2027 y 2030, mientras que la segunda, dedicada a la reurbanización de los espacios públicos, está prevista entre 2029 y 2031. Con todo el conjunto se completará la transformación urbana de la Granvia, siguiendo la senda del PDU, y su integración en lo que Illa ha denominado “el pentágono metropolitano de la prosperidad”, que incluye al Aeropuerto de Barcelona-El Prat, el Port de Barcelona, la Zona Franca, la Fira de Barcelona y, como no, el BioClúster de Innovación y Salud.

Un muro convertido en una puerta

La operación urbanística significará un antes y un después para L’Hospitalet. Como ha explicado David Quirós, no se trata solo de una obra, sino de “una oportunidad para convertir un muro en una puerta”, y es que el desarrollo del proyecto convertirá la barrera física que supone la Granvia en un espacio de conexión entre barrios, que además permitirá generar zonas verdes, mejorar la movilidad y potenciar la investigación y el talento, con el respaldo institucional de gigantes como el Institut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL), el Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), el Institut Català d’Oncologia (ICO) y la Universidad de Barcelona (UB)

Quirós ha reconocido que la consignación iniciática de presupuesto para el Consorci “tiene un valor enorme”. “Se está decidiendo el futuro urbano y social de la ciudad de L’Hospitalet”, ha subrayado. El siguiente paso será la colocación de la primera piedra simbólica del Biopol: “El soterramiento de la Granvia le dará aire, espacio y proyección al bioclúster, que ya afronta las últimas fases de aprobación de sus estatutos. Soterramiento y Bioclúster irán de la mano”, ha recordado el alcalde de la segunda ciudad catalana.

El 8,5% del PIB de Cataluña

Este singular proyecto va más allá de L’Hospitalet, pues su relevancia beneficiará “a toda el área metropolitana y al conjunto de Cataluña”, ha indicado Illa. No se equivoca, pues se calcula que toda la intervención, tanto en su vertiente pública como privada, generará casi 50.000 empleos y comportará un impacto económico conjunto de 7.000 millones de euros, el equivalente a un 8,5% del PIB de Cataluña.

El segundo gran eslabón de la cadena se soldó el 12 de enero, cuando se se constituyó oficialmente en el Palau de la Generalitat el Consorci Porta Diagonal – Campus Clínic, un organismo que será el encargado de planificar, gestionar y ejecutar el ambicioso proyecto de traslado del Hospital Clínic de Barcelona, considerado como una de las intervenciones sanitarias y urbanísticas más ambiciosas de la última década. El acto solemne contó con la presencia del President Illa, y de representantes de todos los actores implicados en la operación: el Consorci Hospital Clínic, la Universitat de Batrcelona (UB), los ayuntamientos de Barcelona, L’Hospitalet y Esplugues, la Diputació de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona.

Un nuevo hospital de referencia internacional

Con una inversión estimada de 1.700 millones de euros, este proyecto busca transformar la entrada sur de la Diagonal en un Campus de Salud integrado que combine un nuevo hospital universitario de referencia internacional, infraestructuras docentes de la UB, centros de investigación biomédica y espacios mixtos, incluyendo zonas verdes y equipamientos asociados. La superficie total sobre la que se va a actuar alcanza los 300.000 m², lo que lo que va a convertir la zona en un auténtico motor a reacción de innovación y desarrollo metropolitano. “Situará a L’Hospitalet “como el epicentro del desarrollo de la investigación y la salud del sur de Europa”, ha aventurado el alcalde Quirós. Algo similar opina el alcalde de Esplugues, Eduard Sanz (PSC) porque el aterrizaje del Clínic en el límite de su término municipal situará a la ciudad “en una posición estratégica dentro del mapa metropolitano”.

Todo el conjunto vendrá guiado por un Plan Director Urbanístico (PDU) que conectará Barcelona con L’Hospitalet y Esplugues, redefiniendo espacios públicos, movilidad y servicios. La ambición es grande. Y es que “el Campus Clínic no es solo una infraestructura sanitaria, es una herramienta de país”, ha resaltado Salvador Illa. Las espectativas están puestas muy altas y el objetivo del proyecto es meridiano: “crear el mejor hospital de Europa, tanto en atención como en investigación y formación, y que la inversión revierta directamente en beneficio de la ciudadanía”, han reafirmado Illa. “Se trata de transformar la ciudad, fomentar la innovación tecnológica y garantizar que la salud esté al alcance de todos”, ha pontificado con vehemencia el President.

La L3 del metro llegará al corazón de Esplugues

El proyecto Porta Diagonal-Campus Clínic incluye además un potente componente urbanístico: la prolongación de la línea L3 del metro desde Zona Universitària con una nueva estación en el campus, que también dará servicio al Hospital Sant Joan de Déu, y una segunda parada frente al Ayuntamiento de Esplugues, en la plaza de Santa Magdalena. El plan ejecutivo de la obra, con una inversión estimada de 500 millones de euros, está actualmente en fase de actualización técnica y, si se cumple el calendario previsto, permitirá que el metro entre en servicio coincidiendo con la puesta en marcha de las nuevas instalaciones hospitalarias. “La llegada de la L3 marcará un antes y un después para nuestra movilidad”, ha aseverado Sanz

Pero para eso habrá que esperar. Las obras del Campus Clínic-UB está previsto que se inicien en 2030 y finalicen hacia 2035. Los expertos defienden que el impacto del nuevo Clínic y su entorno irá mucho más allá de lo sanitario: se espera, al igual que con el Bioclúster de la Granvia, que los equipamientos que se levantarán funcionen como un catalizador que genere un fuerte impulso económico a su alrededor, que generará empleo altamente cualificado y que mejorará significativa la cohesión urbana del área metropolitana barcelonesa.

Laboratorios e infraestructuras docentes

Entre las futuras instalaciones previstas en el espacio que ahora ocupan las pistas universitarias de la UB en la Diagonal se incluyen laboratorios de investigación biomédica, infraestructuras docentes, espacios para actividad económica vinculada a la biomedicina y, como no, el nuevo Hospital Clínic. La coordinación y encaje de todas estas piezas recae en el Consorci Porta Diagonal-Campus Clínic, que deberá garantizar que el proyecto cumpla con los plazos, la inversión y la integración urbana prevista, en la línea de la misión que el Consorci de la Granvia i el Samontà desarrollará en el otro extremo de L’Hospitalet. Dos extremos que, como siempre, se tocan. III

El nexo del Torrent Gornal
La clave de bóveda para que Porta Diagonal, Campus Clínic y Bioclúster funcionen como un único organismo pluricelular será la apertura de un gran eje viario que conectará la Diagonal con la Granvia y que reseguirá prácticamente el trazado del Torrent Gornal. Esta intervención urbanística, aparte de contribuir a la regeneración y la sostenibilidad verde del Samontà, permitirá convertir el entorno del futuro intercambiador de La Torrassa en un nuevo centro en pleno corazón de L’Hospitalet, donde también confluirá un eje transversal que conectará la avenida Josep Terradellas con la calle Cultura, abriendo un estratégico ramal de enlace con la plaza Europa.

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