Martorell, Sant Andreu de la Barca y El Papiol llevan años conviviendo con el incesante ruido de la AP-7, una autopista que atraviesa su territorio y marca el día a día de miles de vecinos. Ahora, estos tres municipios del Baix Llobregat serán protagonistas de una ambiciosa actuación para reducir el impacto acústico de la autopista, con una inversión millonaria que promete transformar el entorno y mejorar la calidad de vida en estos tres municipios y en todo el trazado del vial hasta Sant Celoni. Pantallas gigantes, asfalto especial y una inversión histórica marcarán un punto de inflexión en el territorio.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMA) ha aprobado este miércoles el proyecto para reducir el ruido en varios tramos de la autopista AP-7 a su paso por el Baix Llobregat, una actuación que afectará de manera directa a los términos municipales de Martorell, Sant Andreu de la Barca y El Papiol. La medida forma parte del Plan de Acción contra el Ruido (PAR) de la Fase II, que se desarrollará en el tramo comprendido entre los kilómetros 113,1 y 169,6 de la AP-7, entre Sant Celoni y Martorell, respectivamente. La inversión prevista para todo el proyecto asciende a 40,5 millones de euros, según recoge la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Las intervenciones de mejora de la AP-7 los entornos urbanos de Martorell, Sant Andreu de la Barca y El Papiol, tendrá un impacto muy relevante pues, en este tramo. la autopista discurre muy próxima a viviendas, zonas industriales y espacios sensibles al ruido. Las actuaciones consistirán en la instalación de pantallas acústicas de diferentes alturas y la repavimentación de las calzadas con mezclas fonoabsorbentes, materiales especialmente diseñados para disminuir el sonido producido por la circulación de vehículos.
El proyecto se ha definido tras la realización de diversos estudios técnicos que han permitido identificar los puntos con mayores niveles de exposición al ruido. A partir de estos análisis, se han planteado soluciones adaptadas a las características de cada tramo para lograr una reducción significativa de las molestias sonoras.Esta intervención se enmarca dentro del programa de conservación y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado, con el que el Ministerio busca mejorar la calidad de vida de los vecinos y garantizar unas infraestructuras más sostenibles y respetuosas con el entorno.
Las obras supondrán una de las mayores inversiones recientes en materia de mitigación acústica en la AP-7 y se espera que contribuyan de forma notable a mejorar el confort ambiental en los municipios del Baix Llobregat afectados.