La alcaldesa de Sant Boi, Lluïsa Moret (PSC), ha mostrado apoyo a la plantilla de la compañía Serra Soldadura enclavada en la Zona Franca de Barcelona -pero con fuerte vinculación a la ciudad y tanbién a L'Hospitalet y al Baix Llobregat- en una concentración contra la posible pérdida de hasta 500 puestos de trabajo. Acompañada de alcaldes de municipios vecinos, Moret ha defendido la importancia de preservar la ocupación ante el concurso de acreedores iniciado por la multinacional Aernnova, propietaria de la planta barcelonesa. El comité de empresa ha denunciado que la actual situación es consecuencia de decisiones erróneas y ha reafirmado su voluntad de seguir luchando para mantener los puestos de trabajo.
La alcaldesa de Sant Boi, Lluïsa Moret, ha mostrado su apoyo este miércoles a los trabajadores de la empresa Serra Soldadura, situada en el polígono iindutrial barcelonés de la Zona Franca, durante una concentración de protesta en la que se alertó sobre la posible pérdida de hasta 500 empleos, tanto directos como indirectos. Esta situación ha generado una gran preocupación entre los afectados, ya que aproximadamente una treintena de personas de la localidad se verán directamente impactadas. La empresa Serra Soldadura pertenece a la multinacional vasca Aernnova desde 2008 y cuenta con una plantilla de 50 trabajadores, que han estado presentes en la protesta. Los trabajadores de Serra Soladura exigen que la empresa matriz mantenga los cerca de 200 puestos de trabajo directos y los 300 indirectos vinculados a la planta..
Lluïsa ha estado acompañada en la concentranción por alcaldes y representantes de otros municipios cercanos, como L'Hospitalet, Gavà, Viladecans, El Prat y Barcelona. Juntos han reivindicado la necesidad de actuar de manera coordinada para evitar el cierre de la compañía.
Serra Soldadura, una histórica empresa catalana dedicada principalmente a la fabricación de componentes para el sector automotriz, ha iniciado un concurso de acreedores voluntario bajo alegaciones de "mala situación del mercado" y "escasa entrada de pedidos", según ha informado la propia multinacional propietari, AERNNOVA.
La plantilla se reúnde desde hace días con regularidad a las puertas de la empresa para expresar su "profunda preocupación" ante una decisión que pone en riesgo el futuro laboral de más de 500 familias. El comité de empresa ha señalado que esta crisis es consecuencia de "decisiones empresariales erróneas". En los próximos días, se espera que el juzgado competente defina los pasos a seguir en este proceso concursal.
Afrontando esta difícil situación, los trabajadores han manifestado su firme intención de "defender con contundencia" tanto la continuidad de la actividad productiva como sus puestos laborales. La comunidad local sigue atenta a los desarrollos del caso, esperando que se puedan tomar medidas efectivas para proteger el empleo que genera la factoría, buen parte del cual está muy vinculado con Sant Boi, de ahí la presencia simbólica de la alcladesa Moret en la ptotesta laboral.