La discusión sobre pensiones y las relaciones intergeneracionales es políticamente muy delicada, y por eso muchos partidos suelen evitar hablar con total claridad sobre algunas implicaciones del sistema.
Hay varias razones estructurales:
El sistema de pensiones en España es un sistema de reparto donde las cotizaciones de los trabajadores en activo pagan las pensiones actuales. Desde hace ahora 31 años que se constituyó el Pacto de Toledo, una comisión parlamentaria de la que formé parte y cuya labor es la de analizar el estado del sistema de pensiones y proponer medidas consensuadas para mejorar el mismo. Esto significa que existe un contrato implícito entre generaciones.
El problema (si existe) de las pensiones es demográfico ya que el envejecimiento (menos trabajadores por persona jubilada) hace que el sistema sea cada vez más costoso, es por ello que la regularización de trabajadores migrantes tienen una parte muy importante en el mantenimiento del sistema y en su situación personal de mejora en lo laboral y de justicia social.
Hay que reconocer que existe un problema abiertamente y eso implica aceptar medidas impopulares entre otras subir la edad jubilación o fomentar sistemas privados.
Hay que ser realistas, algunas de estas medidas ya se han aplicado en España, desde 2013 la edad de jubilación comenzó a subir de los 65 años a los 67 años, y está previsto que para en 2027 se sitúe ya en los 67 años.
Otra de las medidas de provisión de pensiones voluntario y no sustitutivo del sistema público es el fomento de sistemas privados de jubilación por el que apuestan las empresas privadas, aseguradoras, bancos etc.
Los mayores tienen tasas de participación electoral muy altas y pesa mucho en las elecciones en España. Si un partido planteara explícitamente que las pensiones futuras serán menores o el sistema debe cambiar radicalmente, puede perder ese voto. Por eso muchos prefieren lanzar mensajes como:
“garantizar la sostenibilidad”
“defender las pensiones”
“hacer reformas responsables, etc. etc.
sin entrar en el detalle distributivo entre generaciones cosa que deberíamos aclarar cuando se hable de esta cuestión para evitar malentendidos y que los ciudadanos elijan libremente.
Hablar claro suele revelar un conflicto político difícil: generaciones mayores recibirán más del sistema. generaciones jóvenes pagarán más y probablemente recibirán menos. Los partidos deberían intentar evitar presentar estas políticas como un conflicto entre jóvenes y mayores, porque es socialmente explosivo.
En resumen, es este un tema donde las derechas y las izquierdas tienen la obligación de ponerse de acuerdo en la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo, ya que si está en juego el mantenimiento del sistema de pensiones, también lo está un sector que debe mantener su poder adquisitivo por lo que tiene de mantenedores de los hogares españoles con personas jubiladas y en algunos caso de la familia extensa, para ello hay que seguir dotando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que a través del MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) ha permitido que en el año 2025 tenga más de 15.000 M€ un crecimiento significativo desde el año 2021.
Algunos partidos evitan hablar con claridad de sus políticas sobre las relaciones intergeneracionales y las pensiones para evitar que las soluciones reales puedan ser costosas y socialmente conflictivas, pero deberían hacerlo con una gran dosis de pedagogía.
Jose Vicente Muñoz Gómez
Exdiputado en el Congreso por Barcelona, Ex teniente de alcalde Ayuntamiento de L´Hospitalet y director general de la Fundación Metropolitan House